Windows 11 se reinventa: winui asume el control del inicio
Microsoft prepara una revisión sustancial de Windows 11. El sistema operativo se aleja gradualmente de las tecnologías web para adoptar un núcleo nativo con WinUI, lo que promete una experiencia mucho más ágil.

El menú inicio, en el punto de mira
La transición, que no será instantánea, comienza por el menú Inicio. Componentes clave como la sección de "Recomendados" y la lista de aplicaciones, que hasta ahora funcionaban con React, serán ahora impulsados por WinUI. Esta decisión responde a la necesidad de reducir la latencia y mejorar la fluidez en las interacciones diarias.
React, introducido en 2023 para mantener una coherencia visual con otras aplicaciones de Microsoft, presentó limitaciones en velocidad. La compañía reconoce que esta arquitectura híbrida, que combinaba lógica en JavaScript con renderizado nativo, no era óptima para elementos centrales del sistema.
El cambio a WinUI, un framework nativo, permitirá una respuesta más rápida y una sensación de inmediatez al usar Windows 11. A medida que más elementos adopten esta Tecnología, los usuarios notarán una mayor agilidad, especialmente al abrir el menú Inicio.
Microsoft también trabaja en refinar la sección de "Recomendados", que ahora mostrará contenido más relevante, como aplicaciones usadas recientemente o archivos abiertos. Aunque esta función es desactivable en la configuración de personalización, su desactivación implica la pérdida de elementos como los archivos recientes en el Explorador o las listas rápidas de la barra de tareas.
La apuesta por WinUI es una clara señal de que Microsoft prioriza la eficiencia y la velocidad en la experiencia del usuario. La compañía busca ofrecer un sistema operativo más receptivo y fluido, adaptado a las exigencias de las tareas cotidianas.
El despliegue gradual de WinUI es estratégico. Permite a Microsoft minimizar interrupciones y asegurar una transición suave para los usuarios. Esta evolución no solo optimiza el rendimiento, sino que también sienta las bases para futuras innovaciones en la interfaz de Windows.
El futuro de Windows 11 pasa por esta reestructuración interna. La velocidad y la fluidez, antes vistas como desafíos, ahora son pilares fundamentales de la experiencia del usuario.