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Windows 11: microsoft admite errores y promete un reinicio

Microsoft, tras meses de críticas internas y la admisión tácita de que Windows 11 se ha desviado de su propósito original, parece decidido a corregir el rumbo. La compañía de Redmond, que ha visto cómo su sistema operativo se transformaba en una plataforma de promoción de servicios, está a punto de dar marcha atrás, priorizando la experiencia del usuario por encima de las ventas forzadas.

El mea culpa de los pesos pesados de microsoft

El mea culpa de los pesos pesados de microsoft

La confesión llegó de boca de Mikhail Parakhin, un exjefe de Microsoft, quien sorprendió al admitir que el proyecto Windows 11 nunca alcanzó su potencial completo: “Nunca lo terminamos”. Lejos de ser una simple declaración, esta admisión pública refleja un cambio de mentalidad dentro de la empresa, impulsado por las quejas de la comunidad de desarrolladores y usuarios.

Scott Hanselman, vicepresidente de Microsoft y figura clave en el ámbito de la ingeniería, ha confirmado en X (antes Twitter) que una de las prioridades actuales es la eliminación de los “upsells”, esos molestos mensajes que interrumpen el flujo de trabajo para promocionar OneDrive, Microsoft Edge o el servicio de Xbox en PC. La cifra habla por sí sola: los usuarios se sienten bombardeados con ofertas que perciben como intrusivas, llegando incluso a compararlas con “malware” en el caso de las ventanas emergentes al abrir Edge o el menú de inicio.

Un sistema más limpio y silencioso es el objetivo, según Hanselman, lo que sugiere un rediseño de la interfaz para eliminar las recomendaciones de aplicaciones que el usuario nunca ha instalado. No se trata solo de estética; la experiencia se ve comprometida por un desorden visual que distrae y frustra.

Pero hay un detalle que preocupa a muchos: la imposición de una cuenta de Microsoft para configurar el PC. Esta práctica, destinada a impulsar el uso de los servicios en la nube, ha sido recibida con hostilidad por quienes valoran la privacidad y la autonomía. La buena noticia es que, al parecer, Microsoft está reconsiderando esta política.

Además, se espera una revisión profunda de Copilot, la IA integrada en Windows 11, para reducir su intrusión y mejorar la eficiencia del sistema en el uso de recursos como la CPU y la RAM. El objetivo es un sistema operativo que funcione de manera fluida y sin sobrecargar el hardware, sin importar el dispositivo en el que se ejecute.

Aunque Microsoft aún no ha revelado una fecha concreta para estos cambios, las señales son claras: Windows 11 está a punto de renacer, dejando atrás la obsesión por la venta cruzada y recuperando la confianza de sus usuarios. Es una oportunidad para que Microsoft demuestre que puede escuchar a su comunidad y ofrecer un producto que realmente satisfaga sus necesidades.