Windows 11: la promesa rota de microsoft y la ssd en crisis

Microsoft ha cerrado la puerta a Windows 10, pero la transición a Windows 11 no ha sido un camino de rosas. Un usuario ha descubierto un fallo alarmante que podría estar afectando a un porcentaje significativo de ordenadores, revelando una problemática de compatibilidad con los drivers que, de momento, parece no tener solución fácil.

El horror silencioso de windows 11

El horror silencioso de windows 11

La compañía de Redmond, con su ambición de forzar una actualización masiva hacia la inteligencia artificial, prometía una instalación sencilla, sin pérdida de datos ni aplicaciones. La realidad, para algunos, es una caída drástica del rendimiento, especialmente en equipos con unidades SSD. Un caso concreto, publicado por un usuario, ha puesto de manifiesto una pérdida de rendimiento de hasta un 75% en comparación con Windows 10, utilizando una Samsung 970 EVO.

Las pruebas con CrystalDisk Mark muestran resultados desoladores: la SSD, que debería superar los 3.400 MB/s en lectura y 2.400 MB/s en escritura secuencial, apenas alcanza los 900 MB/s en ambas pruebas bajo Windows 11. Un retroceso demoledor que pone en duda la eficiencia del sistema operativo.

La clave, según el usuario, reside en un error de compatibilidad entre los drivers de la SSD y la combinación de Windows 10 con Windows 11 25H2. Un fallo que, aunque aparentemente complejo, se ha revelado sorprendentemente simple de corregir: actualizar los drivers de la SSD y repetir las pruebas de rendimiento.

Pero la historia no termina ahí. La pérdida de rendimiento no es un caso aislado. El usuario ha detectado un problema recurrente, sugiriendo que Microsoft podría estar enfrentando dificultades para adaptar los drivers a las exigencias de la nueva versión del sistema operativo. La actualización a Windows 11, en definitiva, se convierte en una experiencia frustrante para muchos usuarios, un recordatorio de que la innovación, a veces, viene acompañada de un precio que no siempre está dispuesto a pagar el usuario.

El dato clave: Un 74,74% de caída en el rendimiento de la SSD tras la actualización a Windows 11 25H2. Es hora de replantearse la migración, a menos que se esté dispuesto a invertir tiempo y esfuerzo en la resolución de estos problemas.