Valve lanza el steam controller: 99 euros y un futuro incierto

Valve ha desvelado el nuevo Steam Controller, un periférico que promete revolucionar la interacción con los juegos de Steam, pero que a un precio de 99 euros plantea serias preguntas sobre su viabilidad y el futuro de la compañía.

Un mando con trackpads y retroalimentación háptica

Después de años de experimentación y múltiples iteraciones fallidas, Valve regresa con un control que, según afirman, ha aprendido de los errores del pasado. El nuevo Steam Controller, disponible a partir del 4 de mayo, se presenta como una opción para gamers que buscan una alternativa a los mandos tradicionales, especialmente aquellos que disfrutan de shooters y juegos de estrategia que priorizan el uso del ratón.

El dispositivo incorpora dos trackpads capacitivos, capaces de simular el movimiento del ratón, además de los controles habituales como botones de acción, gatillos y una cruceta. Lo más llamativo, sin embargo, son los sticks magnéticos TMR y los motores hápticos que generan vibraciones “en alta definición”, una característica que Valve compara con el DualSense de Sony, aunque con un ligero margen de mejora.

Más allá de la nostalgia

Más allá de la nostalgia

Valve no se limita a mejorar el diseño del anterior modelo; el nuevo Steam Controller también introduce grips capacitivos que, al presionarlos, activan los giroscopios y permiten utilizar el mando como volante o para juegos con control de movimiento, gracias a la función “Grip Sense”. La batería de 8.39 Wh promete una autonomía de hasta 35 horas de juego. La conectividad es igualmente versátil, con opciones de conexión inalámbrica a través de radio de 2.4 GHz (con latencia de 4 ms) o Bluetooth 4.2, o mediante cable USB Tipo C.

Pero, ¿vale la pena pagar 99 euros por un periférico que, en última instancia, parece dirigido a un nicho muy específico de usuarios? El precio, que inevitablemente eclipsa la promesa de una consola Steam Machine o un frame, genera dudas. La apuesta de Valve, aunque ambiciosa, podría resultar contraproducente si no logra convencer a una audiencia más amplia.

La ausencia de memoria RAM secuestrada por la IA, un punto débil que podría encarecer la competencia, no ayuda a mitigar la percepción de un coste elevado. El futuro del control de Valve, y por extensión el de sus otras líneas de productos, pende de un hilo. La última versión del Steam Controller, con sus trackpads y motores hápticos, es un intento de corregir errores, pero la pregunta sigue siendo: ¿es suficiente para justificar la inversión?