Un hacker hace historia: ejecuta linux en windows 95
En un logro que parecía imposible, un hacker anónimo ha conseguido ejecutar el kernel de Linux 6.19 dentro de Windows 95. El proyecto, llamado WSL9x, es una hazaña que conecta el núcleo moderno de Linux con el sistema operativo de Microsoft de hace tres décadas.
El hackeo más difícil de todos los tiempos
La propia Hailey, el hacker detrás de este logro, afirma que podría ser uno de sus mejores hackeos de todos los tiempos. Y no exagera, porque meter un kernel moderno en un sistema de hace treinta años requiere de unas cualidades enormes.
WSL9x permite que ambos sistemas operativos trabajen juntos en lugar de operar por separado. Esto significa que puedes estar en tu escritorio de Windows 98 y abrir una terminal que corre Linux de forma nativa. Un Linux moderno viviendo dentro de Windows 95.
El sistema está formado por tres partes: el núcleo de Linux modificado, un controlador especial del sistema y un programa que actúa como puente entre ambos. Todo esto permite que Linux funcione sin romper del todo la arquitectura de Windows 95.
La parte más delicada es cómo se comunican los dos sistemas. En los ordenadores modernos hay mecanismos para gestionar llamadas del sistema, pero en Windows 95 eso no existe como tal. Así que el proyecto usa métodos alternativos para engañar al sistema y hacer que todo funcione.
Para Linux, eso significa que cuando necesita hacer una operación, como acceder a memoria o ejecutar una instrucción, el sistema intercepta esas llamadas y las traduce para que Windows 95 las entienda.
Por supuesto, Hailey reconoce que el sistema es inestable. Como ambos sistemas operan con el mismo nivel de privilegios, cualquier fallo puede dar pie a que todo el entorno se bloquee por completo.

El proceso de instalación de windows 95
Hace años, instalar Windows era un proceso mucho más complicado de lo que parece a simple vista. Con Windows 95, la historia era aún más diferente.
De hecho, el sistema se montaba pasando por tres entornos distintos. La idea de fondo era sencilla, aunque el resultado no tanto: Windows 95 tenía que ser compatible con equipos antiguos que todavía funcionaban con MS-DOS o con Windows 3.1.
Por eso Microsoft no podía hacer una instalación como la de ahora, sino que tuvo que construir un sistema que pudiera adaptarse a cada caso.
El proceso empezaba siempre en MS-DOS, el sistema básico de la época, que era solo texto. Desde ahí se cargaba una versión muy limitada de Windows 3.1, que servía como puente para poder continuar.
Después, esa versión intermedia se encargaba de detectar el hardware del ordenador, copiar archivos y preparar todo lo necesario para dar el salto a Windows 95.
Cuando todo estaba listo, arrancaba Windows 95 como tal, ya con su interfaz gráfica, su menú de inicio y más.
Con esto, Microsoft se aseguraba de que Windows 95 funcionara tanto en ordenadores modernos de aquella época como en máquinas más antiguas que todavía usaban software de antes.
