Trump acelera la terapia psicodélica: las acciones disparadas y el 'despegue' del sector

El presidente Donald Trump ha firmado una orden ejecutiva que pretende acelerar significativamente la investigación y el acceso a terapias con psicodélicos, un movimiento que ya está provocando un repunte en las acciones de empresas clave en el sector.

Una revisión récord para fármacos revolucionarios

La nueva medida, impulsada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), permitirá a compañías como AtaiBeckley, Definium y Compass Pathways solicitar ‘vales’ que acorten los plazos de revisión de sus tratamientos de hasta seis a diez meses, reduciéndolos a uno o dos. Un cambio radical que podría ser la llave para la aprobación de estas terapias, hasta ahora relegadas a la periferia de la medicina convencional.

El sector, que ha esperado pacientemente este tipo de estímulo, ve en este gesto un punto de inflexión. Los analistas, como Brian Abrahams de RBC Capital Markets, están de acuerdo: “Esta orden ejecutiva supone un paso sustancial hacia la reducción del riesgo regulatorio en esta nueva clase de terapias, generando confianza entre los inversores”. Aunque Abrahams no recomienda explícitamente invertir en estos fármacos, la naturaleza de la orden sugiere una apertura considerable.

Ibogaína y la urgencia de la fda

Ibogaína y la urgencia de la fda

Pero la orden no se limita a los psicodélicos más conocidos. También exige a la FDA proporcionar nuevas directrices a los investigadores sobre la ibogaína, un compuesto extraído de la planta iboga, originaria de África, que se está estudiando para tratar la depresión, la ansiedad y el trastorno de estrés postraumático en veteranos militares. Trump ha instado a los profesionales sanitarios a acelerar su reclasificación, evidenciando la importancia que le otorga a esta vía terapéutica.

El sector, sin embargo, aún recuerda el revés de 2024, cuando la terapia asistida con MDMA desarrollada por Lykos Therapeutics Inc. fue rechazada por deficiencias en la investigación y cuestionamientos sobre el diseño del ensayo clínico. La ambición es clara: la aprobación generalizada de estas terapias podría estar a solo unos años de distancia, con posibles escenarios de 2027 o 2030. Andrew Tsai, analista de Jefferies, pronostica un aumento significativo del interés de los inversores, “con varias ramas ejecutivas alineadas”.

En paralelo, OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, ha lanzado un desafío a Google con un nuevo modelo de inteligencia artificial diseñado para optimizar el descubrimiento de fármacos, una apuesta tecnológica que podría acelerar aún más el desarrollo de tratamientos innovadores. La carrera está abierta, y el sector psicodélico, por fin, parece tener la oportunidad de demostrar su potencial.