Spacex: ¿sueño de 2 billones o burbuja inflada?
Elon Musk está
a punto de someter su imperio espacial, SpaceX, a la más dura de las pruebas: el escrutinio de los banqueros de inversión. Tras la reciente fusión con xAI, la compañía se prepara para una oferta pública inicial (OPV) que podría alcanzar los 2 billones de dólares, una cifra que incluso supera a las expectativas iniciales y que ha desatado un debate sobre si se trata de una valoración justificada o de una burbuja inflada por el carisma del magnate.Un baile con los tiburones financieros
La compañía, que combina cohetes, satélites y ahora inteligencia artificial, ha convocado reuniones con los principales bancos de inversión, como Bank of America, Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley, para evaluar si su ambiciosa valoración, que podría superar los 2 billones de dólares, es sostenible y atractiva para los inversores. El objetivo es convencer de que el “sueño” de SpaceX, según palabras del profesor David Erickson de la Escuela de Negocios de Columbia, sigue siendo viable, a pesar de las crecientes dudas.
Musk, conocido por su estilo poco convencional, pareció minimizar la cifra en redes sociales, desaconsejando a sus seguidores que “creen todo lo que leen”. Pero la realidad es que, con una valoración superior a la de gigantes como Meta o Tesla, SpaceX se situaría entre las empresas más valiosas del mundo, superando incluso a algunas de las que componen el índice S&P 500.
La clave del éxito: ¿cohetes o IA? Según las estimaciones de Bloomberg Intelligence, la mayor parte de los ingresos de SpaceX provendrá de sus programas de lanzamiento de cohetes y satélites Starlink, con una proyección de alcanzar los 20.000 millones de dólares en 2026. La inteligencia artificial, por el momento, generaría una fracción de esos ingresos, menos de 1.000 millones de dólares. Erickson apunta a que, en última instancia, “no se trata de los fundamentos; nadie va a llegar a dominar los fundamentos desde un punto de vista matemático”.

Lanzamientos cruciales y riesgos en órbita
La salida a bolsa, prevista para junio, depende en gran medida del éxito de dos próximos lanzamientos de prueba de cohetes. Si alguno de estos fracasa, según el analista sénior de PitchBook, Franco Granda, “existe la posibilidad de que la OPV ni siquiera se produzca”. El primer vuelo de la última versión del vehículo de lanzamiento reutilizable y superpesado de SpaceX está programado para dentro de cuatro a seis semanas.
La operación podría recaudar hasta 75.000 millones de dólares, superando con creces la histórica OPV de Saudi Aramco en 2019. Estos fondos se destinarían a financiar los ambiciosos proyectos de Musk, incluyendo la creación de centros de datos de IA en el espacio y la construcción de una fábrica en la Luna, una visión que, según Granda, podría aumentar los riesgos asociados a la valoración.
El mercado privado de SpaceX ya ha mostrado un incremento significativo en la actividad, con transacciones por cientos de millones de dólares en los primeros tres meses del año. Pero, ¿será suficiente para convencer a los inversores de que la visión de Musk es más que un simple sueño? La respuesta, como las estrellas, está aún por descubrir.
