Son: la ia no es una burbuja, es el inicio de algo 'mucho, mucho más'

Masayoshi Son, fundador de SoftBank, ha silenciado de un plumazo las comparaciones con burbujas tecnológicas pasadas. El empresario japonés defiende con vehemencia que la revolución de la inteligencia artificial está lejos de haber terminado y califica de ‘blasfemia’ cuestionar su potencial.

El ceo de softbank rechaza la narrativa de la burbuja

Ante sus accionistas, Son argumentó que lo que estamos presenciando es solo el comienzo. “Esto no ha hecho más que empezar. Se va a desbloquear el potencial de la inteligencia artificial,” afirmó con convicción, dejando claro su postura: la euforia actual es legítima, no especulativa.

SoftBank, bajo su liderazgo, ha apostado fuerte por OpenAI y otras innovaciones en este campo, impulsando su cotización a niveles récord. Son, con su profundo conocimiento de los ciclos bursátiles –recuerda sus inversiones tempranas en Alibaba y Yahoo–, está convencido de que el verdadero valor de la compañía reside en su capacidad para generar oportunidades, no solo en sus activos actuales.

Robótica y energía: las nuevas apuestas de softbank

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Más allá de la IA generativa, SoftBank está expandiendo su presencia en sectores estratégicos como la robótica y las infraestructuras tecnológicas. El grupo ha comenzado a fabricar robots en una planta de inteligencia artificial física, una iniciativa que Son describe como “la primera del mundo en su tipo”.

Un detalle llamativo de la reunión fue la solicitud de una accionista, una “sencilla ama de casa”, para que su hijo fuera considerado para el consejo de administración. Son, lejos de descartar la idea, se mostró abierto a evaluarla. “Tiene una gran visión y capacidad,” comentó.

74 Billones de yenes: el verdadero valor de softbank

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El empresario no dudó en destacar la disparidad entre la valoración bursátil de SoftBank (alrededor de 37 billones de yenes) y el valor real de sus participaciones (estimado en 74 billones de yenes). Con una ironía mordaz, preguntó: “¿Cuánto tiempo tengo que pelear para convenceros de que la gallina hizo un buen trabajo?”

Son, a sus 68 años, reafirma su ambición de liderar el desarrollo de la “superinteligencia artificial”, una inteligencia 10.000 veces superior a la humana. No se conforma con el presente; quiere marcar una década de impacto, consolidando a SoftBank como la ‘fábrica de huevos’ que genera el futuro.

“Si la Compañía Eléctrica de Tokio se incorporara a nuestro grupo, aumentaríamos el suministro eléctrico y traeríamos centros de datos de inteligencia artificial a Japón,” anunció, señalando una estrategia concreta para impulsar la economía japonesa.