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Semana santa con frío: therese y una nueva borrasca polar amenazan las vacaciones

Las playas canarias, azotadas por un temporal histórico, y el interior peninsular, sumido en una gélida espiral de 8 grados. Así se presenta la Semana Santa, con una nueva borrasca polar a punto de irrumpir en la península, complicando los planes de miles de españoles.

La persistencia de therese y la llegada de una masa de aire frío

La borrasca Therese, la número 19 de la temporada, se despide, pero no sin dejar su huella. Sin embargo, la AEMET advierte que no será la última. Las previsiones para esta primavera, adelantadas a la inminente Semana Santa, no presagian un respiro. Lo que nadie cuenta es que la Tierra, según recientes estudios, ha perdido su estabilidad natural, provocando un desplazamiento de las estaciones y, con ello, patrones meteorológicos cada vez más erráticos y extremos.

La inestabilidad atmosférica no es un fenómeno aislado. Se repite un patrón que ha marcado estos meses: una cadena de borrascas que se concatenan, formando un enorme chorro polar que afecta a gran parte de la península. Esta situación, sumada a la creación de una dorsal anticiclónica que se desplaza hacia el norte del Atlántico, traerá consigo una nueva masa de aire frío, especialmente intensa en Galicia y el Cantábrico, donde se esperan heladas en las sierras del norte.

La AEMET ha pronosticado una Semana Santa fría, aunque no en exceso, y, aunque España lleva cuatro años sin registrar un récord de día frío, la sensación térmica sí será notablemente inferior a la habitual. Pero hay un detalle que tranquiliza: a pesar del descenso de las temperaturas, la “operación salida” de Semana Santa se mantendrá sin grandes cambios para muchos.

Un inicio de semana santa con estabilidad, pero con temperaturas frescas

Un inicio de semana santa con estabilidad, pero con temperaturas frescas

Los próximos días se caracterizarán por la estabilidad atmosférica, al menos inicialmente. El inicio de Semana Santa estará marcado por un ambiente fresco, aunque sin grandes precipitaciones. El viernes 27, se espera un día soleado en la mayor parte del país, con una excepción en las Islas Canarias, el Cantábrico y el Pirineo, donde podrían registrarse lluvias débiles. Las Islas Baleares tampoco se librarán por completo, con precipitaciones débiles durante el inicio del día.

El domingo será el día de mayor inestabilidad, especialmente durante la madrugada en Baleares, con lluvias intensas en el Pirineo y algo más débiles en zonas del Cantábrico. La cifra habla por sí sola: máximas por debajo de los 15 ºC en casi toda la mitad norte del país, y solo en el suroeste, con una punta de 22 ºC en Sevilla, se alcanzarán los 20 ºC. No será, al menos en cuanto a lluvia, la peor Semana Santa de los últimos años, pero el frío sí podría truncar los planes de muchos viajeros.

La persistencia de estos patrones climáticos extremos nos recuerda, con crudeza, la necesidad de adaptarnos a una realidad cambiante. La Semana Santa, tradicionalmente sinónimo de sol y playa, podría convertirse en una oportunidad para redescubrir el encanto de los paisajes invernales y disfrutar de actividades al aire libre adaptadas a las bajas temperaturas. La naturaleza nos impone su ley, y es hora de aprender a escucharla.