Samsung s26 ultra: ¿un paso atrás o un espejismo?
La promesa de Samsung con el Galaxy S26 Ultra era clara: una evolución significativa. Un mes después de su presentación, los datos de venta sugieren un éxito rotundo, especialmente en Estados Unidos. Pero una encuesta reciente revela una verdad incómoda: una mayoría de usuarios, incluso los más fieles a la marca, se sienten decepcionados con las mejoras.
El titanio que nunca llegó
La primera y más palpable decepción radica en el diseño. Samsung, tradicionalmente asociada a la calidad premium, ha optado por un marco de aluminio en lugar de titanio en su nueva Ultra. La explicación oficial apunta a la gestión de costes, influenciada por la subida de los precios del RAM. Pero, ¿es justificable sacrificar la sensación de solidez y lujo que ofrece el titanio en un dispositivo que cuesta 1.300 dólares? La respuesta, para muchos, es un rotundo no.
Lo que nadie cuenta es que esta decisión parece emular a Apple, que durante años ha sido criticada por lanzar actualizaciones mínimas de sus iPhones. Ahora, Samsung parece estar asumiendo esa misma etiqueta, y el cambio de materiales es un claro indicio de ello.

El s pen olvidado y la pantalla que se limita
Otro punto negro es la ausencia del soporte Bluetooth para el S Pen, una funcionalidad que fue eliminada el año pasado y que generó una oleada de críticas. La justificación de Samsung, de que muy pocos usuarios utilizan esta función, suena a excusa barata para una decisión que, en realidad, limita la versatilidad del dispositivo.
La pantalla, aunque brillante, también tiene su particularidad. Al activar el modo de privacidad, la resolución se reduce a la mitad, desactivando la mitad de los píxeles de la pantalla. Un compromiso extraño que parece priorizar la seguridad sobre la calidad visual.

¿La batería de 2020?
Pero la verdadera clavada para muchos usuarios es la batería. A pesar de las expectativas, Samsung ha mantenido la misma capacidad de 5000 mAh que lleva utilizando desde la primera Ultra. En un mercado donde OnePlus y Xiaomi ofrecen baterías de mayor capacidad en sus buques insignia, esta falta de innovación resulta especialmente frustrante. La ausencia de MagSafe, una Tecnología que se ha convertido en un estándar, tampoco ayuda.
Pequeños detalles que marcan la diferencia
No todo es negativo. Samsung ha introducido mejoras interesantes, como el modo de privacidad que limita la visibilidad de la pantalla desde ángulos laterales, la carga rápida por cable de 60W, la posibilidad de tomar fotografías de alta resolución en modo 24 MP y un nuevo códec de video APV. El software también ha recibido algunas actualizaciones notables, incluyendo un innovador bloqueo horizontal y herramientas de edición de video basadas en inteligencia artificial, como el nuevo borrador de ruido.
En definitiva, el Galaxy S26 Ultra no es un mal teléfono, pero dista mucho de ser la revolución que muchos esperaban. Quizás, y esto es lo que realmente duele a los aficionados de Samsung, habría sido más sensato llamarlo Galaxy S25.1 Ultra. Si tienes un Galaxy S25 Ultra, probablemente no valga la pena actualizarse. Pero si vienes de un modelo anterior, como el S24 o incluso el S23, el S26 Ultra podría ser una opción interesante.
La lección está clara: la innovación no se mide solo en números, sino en la capacidad de sorprender y superar las expectativas. Y en este caso, Samsung ha fallado en ese intento.
