tecnologia

Samsung s26 ultra: el smartphone más fino con cámara de vértigo

Samsung ha dado un giro inesperado al mercado de los smartphones con el Galaxy S26 Ultra, apostando por un diseño radicalmente delgado que lo distingue de la competencia. ¿La clave? Un grosor inferior a 8 mm, una rareza en el segmento de las cámaras de alta gama.

El peso de la estética en la elección de un móvil

El peso de la estética en la elección de un móvil

Durante años, la carrera armamentística en fotografía móvil ha priorizado sensores más grandes y aperturas más amplias, a menudo a costa del grosor del dispositivo. Sin embargo, la fotografía contemporánea no se define únicamente por megapíxeles y diafragmas. Un fotógrafo callejero buscará un objetivo de 35 mm; un aficionado a los paisajes, una amplia dinámica y un sensor de 23 mm. El Galaxy S26 Ultra parece entender esta diversidad, ofreciendo un equilibrio entre potencia fotográfica y ergonomía.

Si bien es cierto que los modelos Ultra anteriores no se han caracterizado por sus sensores de vanguardia (o aperturas excepcionalmente luminosas), Samsung ha demostrado que, con el software adecuado, se pueden lograr resultados sorprendentes. Y el S26 Ultra continúa esta línea, recurriendo a algoritmos inteligentes para compensar posibles limitaciones de hardware.

La realidad es que, entre los cinco smartphones con las mejores cámaras del mercado, el Galaxy S26 Ultra se alza como el más delgado. Mientras que el Xiaomi 17 Ultra, el Vivo X300 Ultra, el iPhone 17 Pro Max y el Oppo Find X9 Ultra (este último aún no oficial) superan los 8 mm de grosor, el S26 Ultra se mantiene por debajo de esa barrera, con unos escasos 7.9 mm. La diferencia puede parecer mínima, pero para muchos usuarios, cada milímetro cuenta.

La elección de Samsung de no incorporar sensores más grandes ni baterías de mayor capacidad (el Ultra lleva 5,000 mAh desde 2020) para lograr esta delgadez es una apuesta arriesgada, pero que podría dar sus frutos. La adopción de baterías de silicio-carbono en el futuro permitiría a Samsung aumentar la capacidad de la batería sin comprometer el perfil delgado del dispositivo, algo que, sin duda, sería un gran atractivo para los consumidores.

La clave está en la innovación en las células de la batería. Las baterías de silicio-carbono ofrecen una densidad energética significativamente superior a las de iones de litio, lo que permitiría albergar una batería de 6,000 mAh en el mismo espacio que la actual, prolongando la autonomía sin engordar el teléfono.

En definitiva, el Galaxy S26 Ultra no solo es un smartphone con una cámara potente, sino una declaración de intenciones de Samsung: la elegancia y la ergonomía pueden coexistir con la tecnología de vanguardia. Y en un mercado saturado de dispositivos cada vez más voluminosos, esta apuesta por la delgadez podría ser la clave para conquistar a un público exigente, donde la sensación en la mano es tan importante como el número de megapíxeles.