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Sam altman apuesta por la ia como servicio público ante la crisis

Sam Altman, CEO de OpenAI, se enfrenta a un nuevo desafío: la sostenibilidad de su ambicioso proyecto de inteligencia artificial. Tras el reciente revés financiero de su iniciativa Stargate, el líder de la compañía revela una estrategia audaz para asegurar el futuro de la IA: convertirla en un servicio público, similar a la electricidad o el agua.

La ia, ¿un derecho básico?

La ia, ¿un derecho básico?

Durante la Cumbre de Infraestructura de BlackRock, Altman expuso su visión de una 'abundancia de inteligencia', donde el acceso a la IA no dependa de suscripciones individuales, sino de un modelo de pago por uso, similar al que aplican las compañías energéticas. “Demasiado barata para medirla”, afirmó, aludiendo a la dificultad de mantener rentable un sistema donde la capacidad de procesamiento se vuelve prácticamente ilimitada una vez que el usuario tiene acceso.

Esta propuesta surge en un contexto económico complejo. La guerra en Medio Oriente ha disparado los precios de la energía, lo que podría dificultar la adopción de modelos de pago por uso por parte de las familias. OpenAI, que canceló la expansión de Stargate en Texas, necesita urgentemente nuevas fuentes de financiación. La reciente revelación de que el gobierno estadounidense considera a OpenAI “demasiado grande para quebrar” subraya su vulnerabilidad.

El modelo actual de venta de 'tokens' –unidades que los modelos de IA utilizan para procesar información– ya no resulta viable. La cifra habla por sí sola: mantener la operación actual genera costes millonarios. La alternativa, según Altman, pasa por cobrar por cada unidad de procesamiento, imponer restricciones de uso o, en definitiva, ofrecer la IA como un bien esencial.

Esta estrategia no está exenta de riesgos. La implementación de un sistema de 'contador' para la IA plantea interrogantes sobre el acceso equitativo y la posible creación de una brecha digital aún mayor. Además, la empresa debe convencer a los inversores de que esta apuesta a largo plazo es la única forma de garantizar su supervivencia.

OpenAI busca posicionarse como un proveedor de infraestructura de IA, similar a Amazon Web Services o Microsoft Azure, pero con una visión más orientada al acceso universal. La apuesta es arriesgada, pero la alternativa, un colapso financiero, lo es aún más.