Nvidia desata una batalla por la ia: 35 superordenadores para europa
Europa se prepara para una guerra silenciosa por el dominio de la inteligencia artificial. La estrategia de NVIDIA, impulsada por la amenaza creciente de OpenAI y Google, es descarada: construir una infraestructura de computación de alto rendimiento (HPC) a una escala sin precedentes en el continente.
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Un salto gigante en la capacidad de cálculo
nLa compañía, liderada por Jensen Huang, ha anunciado la instalación de 35 nuevos superordenadores Blackwell y Hopper en diversos centros de investigación, institutos y, sorprendentemente, en España, con una actualización significativa de MareNostrum 5 en Barcelona. Estos sistemas, equipados con miles de GPU, prometen ofrecer hasta 33 exaflops de rendimiento en inferencia y 20 exaflops en entrenamiento de IA, un aumento exponencial respecto a las capacidades actuales.
nPero no se trata solo de potencia bruta. NVIDIA está apostando por una transformación radical en la forma en que se desarrolla la IA, integrando sus arquitecturas en plataformas como Blue Swan de BavariaAI en Alemania e IT4LIA en Italia. La colaboración con Siemens Energy para optimizar el diseño de turbinas de gas compatibles con hidrógeno es un ejemplo más de esta ambición estratégica. La reducción del tiempo de simulación, hasta un 77%, es un claro indicador del impacto que NVIDIA pretende generar.
nLa inversión no se limita a España. La empresa también renovará la plataforma HammerHAI en Alemania y el centro de IA Mimer en Suecia. La iniciativa, que beneficiará a más de tres millones de investigadores, busca democratizar el acceso a la IA, transformándola en una herramienta fundamental para la ciencia. La apuesta por campos como el clima, la atención médica y las energías limpias no es un capricho, sino una respuesta directa a la necesidad de soluciones urgentes.
nSam Altman, CEO de OpenAI, no se queda atrás: “Creo que la IA probablemente, casi con toda seguridad, conducirá al fin del mundo… mientras tanto, surgirán grandes empresas”. Y NVIDIA, con su despliegue masivo, se prepara para ser una de ellas, marcando un nuevo capítulo en la carrera por liderar la próxima revolución tecnológica. El precio de esa batalla, y el impacto que tendrá en el futuro, aún está por verse. La competencia se intensifica, y Europa, por primera vez, parece tener la posibilidad de ser más que un simple espectador.”n