Musk quiere centros de datos en el espacio: ¿una apuesta arriesgada?

La vorágine de la inteligencia artificial impulsa una carrera por la construcción de centros de datos sin precedentes. Pero, ¿qué ocurre cuando la Tierra se queda corta? Elon Musk tiene una solución audaz: trasladar estas infraestructuras al espacio.

El sueño orbital de los centros de datos

El sueño orbital de los centros de datos

La idea, no nueva, evoca el proyecto Natick de Microsoft (2015), un centro de datos submarino diseñado para refrigerarse con el agua de mar. La promesa de sostenibilidad, sin embargo, chocó con la realidad de costes prohibitivos y una rentabilidad esquiva.

La financiación de la IA exige una capacidad de procesamiento masiva, un consumo energético que supera los límites de muchas ciudades. Zaragoza, España, ha experimentado de primera mano la oposición vecinal a la instalación de centros de datos de gigantes como Microsoft y Amazon. Las protestas son solo la punta del iceberg de un problema que se intensifica.

Roy Chua, fundador de AvidThink, advierte que los problemas espaciales podrían ser aún mayores que los submarinos. La reparación de un centro de datos en órbita podría costar miles de millones de euros, un cálculo que pone en tela de juicio la viabilidad a largo plazo de la iniciativa de Musk.

El modelo propuesto por Musk, basado en unidades modulares, promete reducir gastos operativos, pero los expertos señalan