Meta y google, en el punto de mira por adicción infantil

La pantalla del móvil, antes un simple pasatiempo, se ha convertido en un imán para los jóvenes. Las plazas de juegos están vacías, y los adolescentes, absortos en un universo digital, parecen desconectados de la realidad que les rodea. Pero esta imagen cotidiana ha adquirido una nueva y preocupante dimensión tras una sentencia histórica que responsabiliza directamente a Meta (propietaria de Facebook e Instagram) y Google del diseño de herramientas que fomentan la adicción en menores.

Un fallo judicial que sacude al sector tecnológico

Un fallo judicial que sacude al sector tecnológico

La decisión, recibida con optimismo por expertos en salud mental y educación, supone un punto de inflexión en la relación entre las redes sociales y la protección infantil. Durante años, las alarmas sobre el uso descontrolado de estas plataformas han sido ignoradas, pero este fallo judicial obliga a replantearse el modelo de negocio de gigantes tecnológicos que prioriza la retención de la atención por encima del bienestar de los usuarios más vulnerables.

Silvia Ávala, doctora en psicología clínica y de la salud, y Iván Garrido, psicólogo y director de Proyecto Kintsugi, coinciden en que esta sentencia reconoce una verdad incómoda: el diseño de estas plataformas está deliberadamente orientado a captar y retener la atención de forma intensiva. “Las familias deben educar en competencias digitales, pero no pueden cargar con todo el peso”, explica Ávala. “Las plataformas están diseñadas para 'hackear' el cerebro, especialmente el de los menores, cuyo desarrollo aún está en curso.