Mercados al filo del abismo: irán, ormuz y el optimismo en medio de la tormenta
Los mercados financieros se enfrentan a un final de mes de extrema volatilidad, con los precios del petróleo como principal detonante de la preocupación y la amenaza de un corte del suministro en el Estrecho de Ormuz como sombra constante.
La guerra en irán y el estrecho de ormuz: un riesgo que no se puede ignorar
Justo cuando parecía que la escalada en Irán y el cierre del Estrecho de Ormuz se prolongarían indefinidamente, los inversores han reaccionado apostando nuevamente por las acciones. La mayoría de las principales bolsas, incluyendo la del Ibex 35, han experimentado un repunte agresivo, recuperando la fuerza con la que se desplomaron en marzo.
En Wall Street, el S&P 500 ha sumado un alza del 12% desde el 30 de marzo, mientras que el Nasdaq Composite registra un incremento del 20%. En España, el mercado también ha reaccionado, superando máximos históricos tras la estabilización del precio del crudo, que se mantiene por encima de los 100 dólares, reflejando la persistente presión sobre el suministro.
Pero la calma es relativa. La realidad es que los inventarios continúan disminuyendo, confirmando una vez más el impacto negativo de la situación en Ormuz. A pesar de esta incertidumbre, el reciente acuerdo entre Estados Unidos e Irán ha inyectado una dosis de optimismo en el mercado, aunque de forma cautelosa.

El peso de las ‘magníficas’ y la resiliencia del sector tecnológico
El tamaño de las empresas tecnológicas –las llamadas ‘Magníficas’ (Apple, Microsoft, Meta, Alphabet, Amazon y Nvidia)– determina en gran medida el rumbo del mercado. Estos gigantes, con una capitalización bursátil que supera los billones de dólares, pueden desencadenar movimientos bruscos que afectan a todo el índice S&P 500 y a la mayor parte del Nasdaq. Las presentaciones de resultados de estas empresas se convierten, por lo tanto, en eventos cruciales, susceptibles de provocar ganancias o pérdidas de cientos de miles de millones.
Los datos más recientes revelan una situación sorprendente: el 73% de las compañías del S&P 500 ha superado las expectativas de beneficios y de ingresos, y el 62% ha logrado ambas metas. El crecimiento interanual del beneficio por acción (BPA) se sitúa en un sólido 14%, impulsado por la temporada de resultados. Sin embargo, Bank of America ha detectado un
