Memoria ram: ¿adiós a la escasez? el precio da un respiro inesperado
La sequía de memoria DDR5, que ha encarecido ordenadores y frustrado a usuarios durante meses, parece estar cediendo. Los precios, que alcanzaron cotas astronómicas, están experimentando una leve, pero notable, bajada. ¿Es el fin de la pesadilla?

Google turboquant: el algoritmo que podría cambiarlo todo
Durante meses, la demanda de memorias DDR5 se disparó, impulsada principalmente por los centros de datos que alimentan la inteligencia artificial generativa. La escasez de suministro global, como es lógico, provocó un encarecimiento generalizado, afectando directamente al precio final de los ordenadores. Pero la reciente presentación de Google TurboQuant, una Tecnología que reduce hasta seis veces el consumo de RAM en modelos de IA, ha generado un cambio de paradigma.
Esta innovación, pensada para optimizar el uso de la memoria durante el proceso de inferencia, ha liberado presión sobre el mercado. La cifra habla por sí sola: kits Corsair Vengeance DDR5 de 32 GB con velocidades de hasta 6400 MHz, que hasta hace poco costaban 490 dólares, ahora se venden por 379,99 en Amazon. Otros formatos, como el DDR5-5200, han sufrido caídas similares, pasando de 260 a 219 dólares. Y sí, esta tendencia se ha trasladado también a la versión española de la plataforma.
Pero la crisis de componentes no se limita a las memorias. Los procesadores, tanto de Intel como de AMD, son las nuevas piezas difíciles de conseguir. Desde Asia llegan alertas de retrasos en los pedidos y subidas de precio de entre el 10 y el 15% debido a la escasez de semiconductores, un problema que ha desbordado a los fabricantes. Sony ya ha dejado de aceptar pedidos de tarjetas SD en Japón, una señal clara de la magnitud del problema.
Dell y HP también confirman los retrasos en la entrega de procesadores, y según Nikkei Asia, la situación podría empeorar en la segunda mitad de 2026, cuando la demanda siga superando a la oferta. La Tecnología avanza a pasos agigantados, pero la capacidad de producir los componentes necesarios para impulsarla parece estar quedándose atrás. La industria tecnológica se enfrenta a un desafío crucial: equilibrar la innovación con la capacidad de producción.
El panorama es incierto, pero esta leve bajada en los precios de la memoria RAM ofrece un rayo de esperanza en un mercado que parecía no tener fin.