Lázaro asola: un robo masivo de cripto desata el pánico en el ecosistema digital

Un grupo de hackers norcoreanos, conocido como Lazarus, ha desatado una nueva ola de ciberataques, robando más de 250 millones de euros en criptomonedas de una plataforma de inversión online. El ataque, el más significativo del año hasta la fecha, expone la fragilidad de los mercados digitales y eleva la preocupación por la seguridad en este sector.

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El movimiento malicioso, que se produjo el 18 de abril de 2026, se centró en el token de restaking de Ethereum (rsETH) perteneciente al protocolo EigenLayer, generando pérdidas de aproximadamente 116.500 unidades. Este robo, que ha sido catalogado como el mayor ciberataque contra criptomonedas de este año, ha desatado una avalancha de alertas y ha puesto a prueba la resiliencia de las plataformas.

La investigación, liderada por LayerZero, apunta a una sofisticada operación de ‘colateral’ que involucró el uso de protocolos de préstamo como Aave v3 para generar una deuda masiva y facilitar el robo. Las autoridades, siguiendo los indicadores iniciales, sospechan de un actor estatal altamente capacitado, probablemente el Grupo Lazarus, vinculado al régimen de Corea del Norte, un patrón ya conocido por su incursión en robos masivos de criptomonedas.

Expertos como Henri Arslanian, cofundador de Nine Blocks Capital Management, coinciden en que el modus operandi es ineludiblemente el del grupo Lazarus. “Claramente son los responsables”, afirma Arslanian, “debido a la huella distintiva que han dejado en este tipo de ataques”. Los robos anteriores, como los ocurridos en WazirX y DMM Bitcoin en 2024, revelan una estrategia coordinada y persistentemente eficaz.

El incidente ha generado una respuesta rápida por parte de las empresas afectadas, quienes aseguran que no hay contagio con otros activos o aplicaciones relacionadas. CoinDesk lo ha definido como el “mayor ciberataque contra criptomonedas en lo que va de 2026”, subrayando la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad. El grupo de hackers Kyber, por su parte, ya está explorando las posibilidades del cifrado post-cuántico en Windows, una amenaza latente que podría complicar aún más la situación.

Este último ciberataque no es solo un robo de dinero; es una declaración de intenciones. El régimen norcoreano, con un historial de robo de miles de millones de dólares en criptomonedas desde 2017 (según informes de Estados Unidos), continúa demostrando su capacidad para convertir el ciberespacio en una herramienta de financiación para sus ambiciones. La cifra acumulada, incluyendo robos entre 2024 y 2025, supera los 3.000 millones de dólares, un recordatorio sombrío de la vulnerabilidad del ecosistema cripto.