Las principales sociedades médicas españolas recomiendan cero pantallas para menores de 6 años

Las sociedades médicas españolas han adoptado un consenso inédito: los niños menores de 6 años no deberían tener acceso a pantallas. Esta recomendación unifica a 13 organizaciones científicas y se basa en 70 evidencias que alertan sobre los efectos neurológicos, cognitivos y emocionales del uso digital temprano.

El cerebro en formación

La primera infancia es un momento crítico para el desarrollo cerebral. La estimulación digital interfere con los procesos esenciales de la maduración, como la adquisición del lenguaje y la regulación emocional. Esto puede llevar a retrasos en el aprendizaje y problemas de atención.

La Sociedad Española de Neuropediatría advierte que la exposición temprana a pantallas altera la forma en que se consolidan las conexiones neuronales, afectando a la maduración cognitiva.

Apoyo emocional y apego seguro

Apoyo emocional y apego seguro

Los expertos también han identificado un patrón preocupante: niños que regulan sus estados emocionales a través de pantallas en lugar de a través de la relación con el adulto. Esto desplaza el proceso de construcción del apego seguro y puede generar problemas de regulación emocional en la adolescencia.

La presidenta de la Sociedad Española de la Adolescencia, María Angustias Salmerón, ha denunciado el uso de inteligencia artificial como fuente de validación emocional, lo que puede llevar a la dependencia de estas tecnologías.

Este consenso se considera un asunto de salud pública debido a la combinación de riesgos neurológicos en la infancia y dependencia emocional en la adolescencia. Las sociedades médicas esperan que la futura ley de protección a los menores en los entornos digitales establezca límites claros y mecanismos de supervisión.