La ia se cierra la puerta: el peligro no es la máquina, sino quién la controla
Andrew Ng, experto de renombre, advierte que la verdadera amenaza en el auge de la inteligencia artificial no reside en los modelos más potentes, sino en el control absoluto que unas pocas empresas ejercen sobre los servidores y, por ende, sobre el futuro de la innovación.

El 'interruptor' que decide el destino de la ia
El mundo de la tecnología ha vivido una carrera desenfrenada por la creación de la IA más avanzada y los chatbots más inteligentes. Sin embargo, el reconocido experto Andrew Ng alerta sobre un peligro mucho más latente: la capacidad de unas pocas empresas, como Anthropic, para silenciar a la competencia de la noche a la mañana.
“La batalla por la IA ya no trata de quién tiene el mejor modelo, sino de quién controla el interruptor”, sentencia Ng, citando la reciente estrategia de Anthropic, creadora del modelo Claude. La compañía acaba de lanzar Claude Fable 5, una versión mejorada de Mythos con medidas de seguridad reforzadas, incluyendo límites para evitar su uso en actividades ilícitas. Pero el verdadero problema, y el que ha indignado a la comunidad, es que Anthropic está restringiendo el acceso a su tecnología para impedir que otros desarrolladores compitan en el mercado.
Anders Hejlsberg, el creador de TypeScript, ha expresado su preocupación: “La IA es una gran regurgitadora de cosas que alguien ya ha hecho”. Ng considera que esta decisión es un claro ataque al espíritu original de internet, donde la colaboración y el acceso libre a los avances científicos eran pilares fundamentales.
El experto recuerda que el gran cambio en la era actual comenzó con la publicación gratuita de los estudios sobre Transformers por parte de Google Brain. Sin este acceso abierto, ChatGPT no existiría. Imaginemos la situación si Microsoft o Google prohibieran el uso de sus herramientas para el desarrollo de software competitivo – un escenario que, según Ng, podría convertirse en realidad. Anthropic, en un movimiento preocupante, ha degradado silenciosamente el rendimiento de Fable 5 para investigadores de derecho, debilitando los resultados del modelo sin previo aviso. Tras una fuerte reacción, la empresa rectificó, pero se niega a facilitar sus capacidades a los investigadores de IA. Esto ha provocado un escándalo que pone de manifiesto la creciente desconfianza en el sector.
Yann LeCun, una de las figuras más destacadas de la inteligencia artificial, se suma a la crítica, cargando contra Elon Musk y señalando directamente a xAI. Para LeCun, el miedo a la IA se ha convertido en una nueva religión, impulsada por el marketing del terror. Ng y LeCun coinciden en que estas nuevas herramientas, a pesar de su potencial, son un error que solo sirve para crear un sistema inestable. El riesgo no está en las máquinas, sino en la reacción exagerada de los gobiernos, que podrían imponer controles de exportación a la tecnología que consideran “peligrosa”.
LeCun advierte que este tipo de medidas frenarán el avance de la innovación y la convertirán en un sistema cerrado, controlado por unas pocas empresas. “Es un fracaso”, sentencia el experto de Meta. El peligro real, según LeCun, no reside en la inteligencia artificial en sí, sino en la política que la rodea, y en la facilidad con la que los gobiernos pueden utilizar el miedo para justificar controles excesivos.”n