La ia redefine el poder: china lidera la nueva era de los multimillonarios
La riqueza global se concentra en la inteligencia artificial. Un informe del Hurun Global Rich List revela un crecimiento sin precedentes de multimillonarios, impulsado por el auge de las tecnologías inteligentes y la carrera por el dominio de los chips.

China retoma el liderato, con un nuevo ecosistema de riqueza
El estudio, que analiza la fortuna de las personas más ricas del mundo, señala que la población global de multimillonarios alcanzó los 4.020, un incremento neto de 578 en el último año. China, incluyendo Macao, Hong Kong y Taiwán, se alzó con la mayor parte de los nuevos miembros, representando la mitad de la expansión. Tras tres años de fluctuaciones, el país asiático recupera el título de capital mundial de los multimillonarios, superando a Estados Unidos con 1.110 fortunas.
Este cambio de paradigma no es casualidad. Según el SCMP, la capacidad de China para transformar la inteligencia artificial en riqueza personal ha sido el factor determinante. Rupert Hoogewerf, presidente del Grupo Hurun, señala que "Lo que genera dinero hoy es completamente distinto a lo de hace diez años". El ritmo de creación de riqueza se duplicó el año pasado, con un promedio de dos nuevos multimillonarios diarios, casi todos vinculados al desarrollo de la IA.
Figuras como Yan Junjie, fundador de MiniMax, con una fortuna de 3.600 millones de dólares, y Liu Debing (Zhipu), con 1.200 millones, simbolizan esta nueva generación de magnates. Han desplazado al sector inmobiliario por algoritmos de lenguaje y la computación avanzada. El informe destaca que la creación de riqueza ya no depende únicamente de los mercados tradicionales, sino de la autosuficiencia tecnológica. El esfuerzo de China por liderar la fabricación de chips ha generado 18 nuevos multimillonarios este año.
A nivel mundial, 114 multimillonarios provienen directamente de empresas de IA, casi la mitad de ellos nuevos en el ranking. En la cima, Elon Musk mantiene su posición como el magnate más rico del mundo, con un patrimonio de 792.000 millones de dólares. Su apuesta por la IA integrada y la computación en la nube, tras su paso por la administración pública, ha impulsado su valor neto un 89% en el último año. La compañía Tesla también se beneficia de esta estrategia.
El dato más revelador es que el 70% de los nuevos multimillonarios no figuraba en la lista hace una década. Esto confirma que la IA no es una burbuja especulativa, sino la fuerza que está reconfigurando el poder económico global. Mientras el Dow Jones se tambalea por las tensiones geopolíticas y el petróleo, el sector de la inteligencia artificial experimenta un crecimiento ininterrumpido. La disonancia es palpable.
La riqueza se concentra ahora en algoritmos y chips. La próxima década no será una continuación del pasado, sino una completa transformación. Y China, con su ambición tecnológica, está liderando esa revolución.
