La ia explota su potencial gracias a avances en hardware y energía renovable
La inteligencia artificial (IA) se está desarrollando a un ritmo exponencial gracias a avances en hardware y energía renovable. Según Mustafa Suleyman, ex líder de la división de IA de Google, el crecimiento es tan rápido que apenas podemos seguir el ritmo.
La ia ya no es solo cuestión de 'calculos más rápidos'
En el pasado, la capacidad de cómputo de la IA se incrementaba al añadir más procesadores. Sin embargo, ese enfoque se ha vuelto obsoleto. Actualmente, el avance radica en la eficiencia y el rendimiento de los chips, como los de Nvidia, que han mejorado significativamente en términos de potencia y eficiencia energética.
Además, la velocidad a la que se procesan los datos es clave. La memoria HBM (High Bandwidth Memory) permite apilar los chips de manera eficiente, manteniéndolos siempre alimentados y sin tiempos muertos.

La ia ya es una bestia gigante
En el pasado, un modelo de IA que tardaba 167 minutos en ocho GPUs ahora se puede realizar en menos de cuatro minutos con hardware actual, una mejora de 50 veces. Este crecimiento no se ajusta a la Ley de Moore, que predice un aumento lineal en la potencia de cómputo. En su lugar, la IA está experimentando un 'boom' tecnológico.
Los grandes laboratorios están aumentando su capacidad de cómputo a un ritmo de casi 4x anual. Ente 2020 y hoy, el cómputo ha aumentado 5x cada año, y se espera que hacia 2027 alcance el equivalente a 100 millones de chips H100, un salto de 10 veces en solo tres años.
Microsoft y Nvidia están al frente de esta revolución, con infraestructuras gigantescas como clusters de 100.000 GPU, racks del tamaño de una nevera que consumen 120 kilovatios y centros de datos que se alimentan de energía equivalente a la del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia juntas en su pico de consumo anual.
Este crecimiento tiene como objetivo la superinteligencia artificial, pero también trae un desafío: la energía. Un solo rack de IA puede consumir 120 kilovatios, el equivalente a 100 casas. Sin embargo, la caída de los costes de energía renovable, como la energía solar, que ha disminuido casi un 100% en 50 años, puede ayudar a hacer más factible este desarrollo.
Según Suleyman, 'seguirán sorprendiéndose. El 'boom' de cómputo es la historia tecnológica de nuestro tiempo, y todavía está empezando'.
