Joby: taxis voladores prueban el aire de nueva york y desafían al ruido

Nueva York, 26 de abril – Joby Aviation ha comenzado una serie de vuelos de prueba de sus aeronaves de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL) entre el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy y Manhattan, buscando demostrar la viabilidad de los taxis aéreos eléctricos en una de las ciudades más ruidosas del planeta.

Un primer paso en la era de los vuelos urbanos

Un primer paso en la era de los vuelos urbanos

Estos ensayos, que incluyen vuelos de demostración desde el helipuerto del centro de la ciudad con pilotos pero sin pasajeros, representan los primeros trayectos directos en Nueva York de un vehículo eléctrico de este tipo. Blade Urban Air Mobility, la división de Joby, utilizará las rutas de helicópteros existentes como base para estas operaciones, aunque la compañía se enfrenta a la dura tarea de reducir significativamente el impacto acústico.

El programa federal que impulsa estas pruebas, liderado por el Departamento de Transporte de Estados Unidos, busca acelerar la integración de los taxis aéreos en el espacio aéreo estadounidense, un desafío técnico y regulatorio de proporciones monumentales. Joby, con sede en Santa Cruz, California, tiene como objetivo comenzar los vuelos comerciales en Nueva York, Texas y Florida a mediados de este año, aunque su calendario ha sido objeto de revisiones previas debido a la necesidad de obtener la certificación de la Administración Federal de Aviación (FAA).

“Nuestro objetivo es, en esencia, que el coste de este servicio, con el tiempo, sea comparable al de un Uber hoy en día,” declaró Paul Sciarra, presidente ejecutivo de Joby. “Queremos ofrecer un trayecto entre cinco y diez veces más rápido y con mayor seguridad que los helicópteros o incluso la conducción terrestre.” La aeronave, un modelo azul y blanco, ha generado interés entre los asistentes a un evento en el que se pudo observar de cerca su funcionamiento y el nivel de silencio que produce: cien veces más silenciosa que un helicóptero convencional, según afirmó JoeBen Bevirt, director ejecutivo de la compañía. La Tecnología de Joby emplea seis hélices, impulsadas por motores eléctricos que operan con baterías independientes y se complementan con tres ordenadores de vuelo para garantizar la máxima redundancia y seguridad.

El aumento de las quejas por ruido en Nueva York, que alcanzó un máximo de 59.000 llamadas al 311 en 2023, en comparación con las 3.300 de 2019, pone de manifiesto la creciente presión para encontrar alternativas al tradicional modelo de helicópteros. El accidente de un helicóptero en el que fallecieron un ejecutivo de Siemens AG y su familia el pasado año ha reforzado aún más las preocupaciones sobre la seguridad de estos vehículos.

Rob Wiesenthal, director ejecutivo de Blade, comentó: “A veces es como ver a un pasajero subirse a una hormigonera. Cuando uno sube a un Joby, se siente como entrar en un automóvil cuidadosamente diseñado”. La proliferación de helicópteros en servicios turísticos y de transporte ha exacerbado el problema del ruido urbano, y Joby se presenta como una solución potencialmente revolucionaria, aunque todavía depende de la aprobación de la FAA.

La inversión inicial en la infraestructura para los taxis aéreos, que se estima en miles de millones de dólares, se ve ahora respaldada por un programa federal que busca catalizar la adopción de esta Tecnología. La perspectiva de reducir significativamente los tiempos de viaje en las grandes ciudades, combinada con la promesa de un transporte más sostenible, podría marcar un antes y un después en la movilidad urbana.