Japón desata la revolución robótica: 10 millones de máquinas para 2040
Japón ha lanzado una ambiciosa estrategia nacional que busca transformar radicalmente su economía y su sociedad mediante la implementación masiva de robots. El objetivo, audaz y con un coste de 1 billón de yenes, es contar con 10 millones de robots en todo el país para el año 2040, un movimiento diseñado para romper su dependencia tecnológica de Estados Unidos y China.
Un plan de inversión masiva en inteligencia artificial
El ministro de Economía, Comercio e Industria (METI), Ryosei Akazawa, ha detallado la apuesta del gobierno japonés por el desarrollo interno de inteligencia artificial. Se destinarán aproximadamente 6.000 millones de dólares a Noetra, un consorcio liderado por Softbank, NEC, Sony y Honda, con la intención de crear un modelo de IA propio, capaz de impulsar la creación de robots humanoides con capacidades avanzadas.
Este consorcio, que podría ampliarse a 44 empresas a mediados de julio, incluyendo a Fujitsu y Rakuten, se centrará en el desarrollo de robots con capacidad de comprender información compleja, tanto visual como auditiva, y de interactuar con su entorno de forma inteligente. Se espera que, para 2031, todos los modelos desarrollados manejen múltiples tipos de información simultáneamente, desde vídeos hasta audio, comprendiendo las propiedades físicas y espaciales de los materiales y los escenarios en los que operan.
La estrategia se centra inicialmente en sectores clave como las residencias de ancianos y las fábricas de alimentos, áreas donde la automatización podría aliviar la presión demográfica y mejorar la eficiencia productiva. Pero el alcance del proyecto es mucho más amplio; se contempla la incorporación de robots en una variedad de espacios y actividades cotidianas.

Más allá del turismo: un nuevo modelo económico
Si bien la necesidad de asegurar la autosuficiencia tecnológica es un factor principal, el gobierno nipón está explorando otras vías para impulsar la economía. Se rumorea que Japón podría aplicar un doble cobro a los turistas extranjeros, una medida drástica que busca generar ingresos adicionales y, al mismo tiempo, disuadir el turismo masivo, un problema que ha afectado a ciertas regiones del país. Pero no es solo una cuestión económica: la Tecnología robótica se presenta como una solución a desafíos estructurales, desde el envejecimiento de la población hasta la escasez de mano de obra en ciertos sectores.
El proyecto, dotado inicialmente de 387.300 millones de yenes en 2026, se expandirá en los años siguientes, dependiendo de los resultados obtenidos. La inversión total podría alcanzar 1 billón de yenes, una cifra que refleja la magnitud del compromiso del país con la robótica y la inteligencia artificial. El desarrollo de estos robots no solo busca resolver problemas concretos, sino también anticiparse a futuras necesidades, como la respuesta ante desastres naturales o el cuidado de personas mayores.
La creciente popularidad de robots con IA emocional en China, capaces de comprender emociones humanas, es un indicador del potencial de este mercado. Y Japón, con su ambición de liderar la robótica global, está dispuesto a invertir fuertemente para alcanzar esa meta. La apuesta de Japón no es simplemente incorporar robots a su sociedad; es construir un futuro donde la inteligencia artificial y la robótica sean la columna vertebral de su economía y su bienestar social.
