Ia: la guerra por los chips se calienta y nvidia pierde terreno

El mercado de semiconductores de inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un campo de batalla feroz, con Nvidia, hasta ahora líder indiscutible, viendo cómo AMD y otras potencias tecnológicas le roban cada vez más cuota.

La competencia emerge con fuerza

La demanda de chips de IA no muestra signos de enfriamiento. Nvidia, que hasta abril alcanzó un máximo histórico, ha experimentado una caída del 7% desde entonces, convirtiéndose en la peor actuación dentro del índice Philadelphia Semiconductor. Un panorama diametralmente opuesto al de otros actores, como AMD, que ha visto sus acciones dispararse un 20% tras anunciar ingresos de 11.200 millones de dólares y perspectivas de crecimiento robustas.

Pero la historia no termina ahí. El sector está experimentando una notable diversificación. Anthropic, aliada de Google, planea invertir 200 mil millones de dólares en la fabricación de chips, mientras que Alphabet ya ha puesto en marcha la producción de sus propios procesadores TPU, disponibles para clientes seleccionados. Amazon, con un compromiso de ingresos superior a los 225 mil millones de dólares, y Meta, que se prepara para desarrollar sus propios chips de IA, también están jugando sus cartas.

Intel y qualcomm también se apuntan a la fiesta

Intel y qualcomm también se apuntan a la fiesta

Incluso nombres como Intel y Qualcomm están apostando por el mercado de la IA, buscando oportunidades en los procesadores de servidor. AMD, en particular, ve un filón en la inferencia de IA y prevé un crecimiento anual superior al 35% en el mercado de CPUs para servidores hasta 2030. La apuesta reside en los procesadores centrales (CPUs), cada vez más demandados por las empresas que se adentran en la IA agéntica.

Según Michael O’Rourke, estratega jefe de mercado de JonesTrading, “El éxito fomenta la competencia, y si bien Nvidia mantuvo el monopolio, otros actores se acercan. Al mismo tiempo, el mercado ha crecido, lo que deja margen para el crecimiento”. La amenaza no es inmediata, pero sí plantea interrogantes sobre la sostenibilidad a largo plazo de la hegemonía de Nvidia. La creciente competencia, impulsada por inversiones masivas y la diversificación tecnológica, podría relegarla a un segundo plano.

En medio de este panorama, la administración estadounidense está intensificando sus esfuerzos para asegurar el control global de la IA, otorgando permisos específicos para la venta de chips de Nvidia y AMD, una medida que refleja la creciente preocupación por la dependencia tecnológica y la necesidad de preservar la innovación nacional.