Huang desvela la verdad: vera rubin ya avanza, a pesar de los rumores

Jensen Huang, el arquitecto de la revolución Nvidia, ha silenciado por completo las especulaciones sobre retrasos en el lanzamiento de Vera Rubin, su ambicioso sistema de inteligencia artificial. El CEO, en una inesperada visita a Tokio, donde se centraba en forjar una alianza tecnológica con Japón, dejó claro que el desarrollo está en marcha y que la producción a gran escala ya está en la fase de preparación.

Una producción masiva, sin fechas concretas

“Los informes ‘no son ciertos’,” declaró Huang, con una precisión quirúrgica. “Vera Rubin ya está en producción. Se avecina una producción masiva.” La compañía, tras el reciente informe de SemiAnalysis que apuntaba a dificultades en la fabricación de placas de circuito especializadas, busca recuperar la confianza del mercado, especialmente tras la caída vertiginosa de su valor en un billón de dólares. Este mensaje, directo y sin rodeos, es una declaración de intenciones: Nvidia no se dejará vencer por la volatilidad del sector.

La estrategia de Huang se centra en consolidar su liderazgo en el mercado de la infraestructura para IA, un segmento que sigue creciendo exponencialmente, impulsado por la creciente demanda de los grandes proveedores de nube y los laboratorios de investigación. La arquitectura Blackwell, la plataforma predecesora de Vera Rubin, ha demostrado su eficacia, pero Huang sabe que la innovación es una carrera sin cuartel.

China y el chip h200: un paso adelante

China y el chip h200: un paso adelante

Además, Huang reiteró la disposición de Nvidia para enviar los chips H200 a China, una medida que ha sido notablemente facilitada por la reciente autorización del presidente Trump. Aunque los envíos iniciales han sido limitados, la aprobación de Washington representa un alivio significativo en las restricciones de exportación estadounidenses, diseñadas para frenar el avance de la IA en el país asiático. La compañía ha enviado un pequeño número de chips a clientes chinos, validando la vía diplomática.

No obstante, Huang evitó dar detalles sobre un calendario de entregas, dejando la puerta abierta a futuras revelaciones. La presión del mercado es inmensa, y la capacidad de Nvidia para cumplir su ambiciosa hoja de ruta se ha convertido en el factor determinante para mantener su posición dominante. La situación en China, con el visto bueno de Alibaba y Baidu para la integración de la IA en el iPhone, añade otra capa de complejidad a este escenario global.

“Todavía no hemos comenzado con muchos envíos,” finalizó Huang, con un matiz cauteloso. La apuesta de Nvidia por Vera Rubin no es solo una cuestión tecnológica, sino una batalla por el futuro de la inteligencia artificial, y el CEO no pretende ceder ni un milímetro.