Generación z al borde del abismo: ¿la ia les robará el futuro?
La amenaza se cierne sobre la generación Z: Bill McDermott, CEO de ServiceNow, ha lanzado una advertencia contundente que podría redefinir el futuro laboral de millones de jóvenes. Su pronóstico, lejos de ser una especulación futurista, apunta a una realidad inminente: un desempleo juvenil que podría dispararse hasta el 30% en los próximos dos años, impulsado por la imparable ola de la inteligencia artificial.

La automatización, una sombra sobre las nuevas promesas
No se trata de una simple adaptación tecnológica, sino de una transformación radical del mercado laboral. McDermott, un veterano en el mundo de la IA, advierte que la creciente capacidad de los agentes de inteligencia artificial para realizar tareas que antes eran exclusivas de los humanos, está creando un escenario de competencia desigual para los jóvenes que se incorporan al mundo laboral. La ironía es palpable: la misma Tecnología que promete eficiencia y progreso, podría dejar a una generación entera en la estacada.
Este temor no es nuevo. Estudios previos ya habían señalado el impacto de los chatbots en la salud mental de los jóvenes y su ambivalencia ante una Tecnología que, si bien les ofrece oportunidades, también genera incertidumbre sobre su futuro. Pero las declaraciones de McDermott, respaldadas por los recientes despidos masivos en gigantes tecnológicos como Google, Amazon y Microsoft, añaden un peso considerable a la preocupación.
¿Por qué los jóvenes son los más vulnerables? La respuesta, aunque obvia, es escalofriante: su falta de experiencia y su perfil profesional, a menudo enfocado en tareas susceptibles de ser automatizadas, los convierte en los primeros en la línea de fuego. La habilidad para destacar en un mercado laboral cada vez más dominado por la IA se presenta como un desafío titánico.
Curiosamente, ServiceNow, la empresa liderada por McDermott, ha establecido una colaboración estratégica con OpenAI, los creadores de ChatGPT. Un movimiento que, a pesar de la aparente contradicción, subraya la importancia de la adaptación y la colaboración con la IA para sobrevivir en este nuevo panorama. Pero, ¿es suficiente para frenar la marea del desempleo juvenil?
La visión optimista de figuras como Sam Altman o Bill Gates, que ven en la IA una fuente de nuevas oportunidades, choca frontalmente con la cruda realidad que plantea McDermott. Mientras que algunos ven un futuro de prosperidad y automatización, otros vislumbran un escenario de exclusión y desigualdad. La brecha se ensancha y la generación Z se encuentra en la encrucijada.
La cifra habla por sí sola: un 30% de desempleo juvenil. Un porcentaje que, de confirmarse, marcará un punto de inflexión en la historia laboral. La pregunta ya no es si la IA impactará en el empleo, sino cómo mitigaremos sus efectos negativos y garantizaremos un futuro digno para las nuevas generaciones.