Gasto militar global asciende a 2.887 billones: europa se rearma y ee.uu. reduce inversiones

El mundo sigue apostando fuerte por la defensa. En 2025, el gasto militar mundial alcanzó la astronómica cifra de 2.887.000 millones de dólares, un incremento del 2,9% en comparación con el año anterior. Una escalada preocupante que refleja una nueva realidad geopolítica, marcada por tensiones y una creciente incertidumbre.

Un aumento contenido, pero con variaciones significativas

España, por su parte, lideró el camino en Europa, triplicando su inversión militar hasta los 40.200 millones de dólares (34.265 millones de euros), superando el 2% del PIB por primera vez desde 1994. Un movimiento audaz que, sin duda, impactará en la economía nacional, pero que debe ser analizado con cautela en un contexto de desafíos económicos globales.

El informe del SIPRI revela una desaceleración en el crecimiento general, impulsada principalmente por una drástica reducción del gasto de Estados Unidos, que disminuyó un 7,5% en 2025, debido a la falta de financiación adicional para Ucrania. Sin embargo, Washington no se ha quedado de brazos cruzados. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional prioriza inversiones en capacidades nucleares y convencionales, señalando un claro objetivo de mantener su liderazgo en el hemisferio occidental y disuadir a China en el Indo-Pacífico.

Europa: el nuevo escenario de la defensa

Europa: el nuevo escenario de la defensa

Fuera de EE.UU., el gasto militar experimentó un notable repunte del 9,2%, con Europa a la cabeza del crecimiento, un 14% adicional, impulsado por la sombra de Trump y la guerra en Ucrania. Esta rearmada europea se traduce en 864.000 millones de dólares (736.000 millones de euros) en conjunto, con 22 países superando el 2% del PIB en gasto militar. Alemania, con un aumento del 24% interanual, se convierte en el principal contribuyente europeo, superando el umbral del 2,3% del PIB, algo impensable desde 1990. Una estrategia que, en última instancia, fortalece la OTAN en un entorno de creciente volatilidad.

Rusia, a pesar de la guerra, mantiene su gasto militar en alza, con un incremento del 5,9% hasta alcanzar los 190.000 millones de dólares. Ucrania, por su lado, se ha convertido en una potencia militar, incrementando su inversión en un 20% hasta los 84.100 millones de dólares (40% del PIB), una cifra que refleja su determinación de defender su territorio y su creciente dependencia del apoyo occidental. El Chinook, ese icónico helicóptero que debutó en Vietnam, sigue siendo un símbolo de la fuerza militar española, un ejemplo de Tecnología y capacidad operativa.

Asia y Oceanía registraron el mayor crecimiento del gasto militar desde 2009, con un incremento del 8,1%, liderado por China, que continúa su programa de modernización con un aumento del 7,4% hasta los 336.000 millones de dólares. Japón y Taiwán también incrementaron sus inversiones, reflejando el temor a las amenazas en la región. La persistencia de la corrupción en las adquisiciones militares, a pesar de las campañas de limpieza, continúa siendo un factor de preocupación.

La cifra final es alarmante: Estados Unidos, China y Rusia concentran el 51% del gasto militar mundial, un dominio que se consolida en un contexto de reconfiguración geopolítica. La guerra en Ucrania ha redefinido las prioridades de defensa, y Europa se prepara para un futuro incierto, con una inversión militar sin precedentes. El gasto militar no es un indicador de paz, sino una medida de riesgo. Y el riesgo, en el siglo XXI, es omnipresente.