Estrecho de ormuz: ee. uu. y irán al borde del abismo, el petróleo roza los 100 dólares
La tensión en el Estrecho de Ormuz ha alcanzado niveles críticos, arrastrando al mercado energético a una espiral descendente y desencadenando una caída en la bolsa estadounidense. La confrontación entre Estados Unidos e Irán, con Washington manteniendo el bloqueo a la vía marítima, amenaza con desestabilizar la economía global y elevar el coste de la gasolina para los consumidores estadounidenses.

Un punto muerto que agrava la crisis energética
El presidente Donald Trump, inflexible en su postura, insiste en que no levantará el bloqueo hasta obtener garantías de Teherán. La respuesta iraní, por su parte, se mantiene firme: no negociará mientras el embargo siga en pie. Esta intransigencia se traduce en un ataque directo a la economía, con el precio del petróleo superando los 100 dólares por barril, un hito no visto en años. La subida es palpable: el crudo Brent se dispara 1,27 dólares, situándose en 103,18 euros, mientras que el crudo estadounidense sube 1,21 dólares, hasta 94,17 euros.
Pero la historia no termina ahí. Irán ha respondido a la prórroga del alto el fuego con ataques a barcos en el estrecho, exacerbando aún más la incertidumbre y la volatilidad del mercado energético. Los inversores, nerviosos y sin visos de una solución a la vista, han huido a la seguridad, lo que ha provocado un desplome en Wall Street. El Dow Jones pierde un 0,40%, el S&P 500 un 0,14% y el Nasdaq un 0,24%.
La caída de Tesla, con una pérdida del 1,22%, subraya la preocupación por el futuro de la compañía, especialmente tras el anuncio de un aumento del gasto en capital y un enfoque ‘muy cauteloso’ para el lanzamiento de sus robotaxis. Blackstone, Comcast, American Express, American Airlines, Lockheed Martin, SAP e Intel también sufrieron pérdidas en sus cotizaciones hoy, reflejo de un mercado propenso al pánico.
Según analistas de ING Bank, Warren Patterson y Ewa Manthey, el mercado petrolero necesita “reajustar sus expectativas”. La narrativa de titulares y noticias, que ha impulsado los precios en los últimos meses, está perdiendo credibilidad ante la falta de avances en las negociaciones. “Si no se logra ningún progreso”, afirman, “el mercado se volverá cada vez más insensible al ruido”. Es una situación que, sin duda, exige cautela y observación.
