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Digi frena su salto a bolsa: la guerra lo cambia todo

El ambicioso plan de DIGI para cotizar en Bolsa, que prometía una inyección de capital millonaria, se ha topado con un obstáculo inesperado: la escalada del conflicto entre Irán y Estados Unidos. La operadora, conocida por sus tarifas competitivas, ha confirmado a El Español que la inestabilidad geopolítica ha forzado un aplazamiento indefinido de su salida a Bolsa, dejando en suspenso la estrategia de crecimiento en España.

Un mercado volátil, un riesgo demasiado grande

Tras una inversión considerable en infraestructura de fibra y red móvil, DIGI había apostado fuerte por desafiar a Telefónica en el mercado español. La salida a Bolsa se presentaba como la vía para financiar esta expansión agresiva, con estimaciones iniciales de una recaudación de hasta 600 millones de euros. Sin embargo, la reciente escalada de tensiones en Oriente Medio ha alterado drásticamente las condiciones del mercado, convirtiendo la operación en un riesgo demasiado elevado para la compañía.

Marius Varzaru, consejero delegado de DIGI España, ha declarado explícitamente que la operadora no quiere “arriesgarse a entrar en un mercado extremadamente inestable”. La decisión refleja una prudencia comprensible, especialmente considerando la volatilidad que ha afectado a los mercados financieros globales, donde incluso activos refugio como el oro y el Bitcoin han sufrido caídas.

La cifra habla por sí sola: el Ibex 35, principal índice bursátil español, ha experimentado oscilaciones bruscas en las últimas semanas, con caídas que superan el 7% en algunas compañías. Un escenario que DIGI prefiere evitar, posponiendo su estreno en Bolsa hasta que la situación geopolítica se estabilice.

¿Adiós a la primera mitad del año?

¿Adiós a la primera mitad del año?

Aunque Varzaru no ha concretado una nueva fecha, fuentes cercanas a la compañía sugieren que la primera mitad del año queda prácticamente descartada. Los asesores de DIGI habían valorado la empresa en un rango de 2.000 a 2.400 millones de euros, una cifra que podría haberse visto afectada por la reciente incertidumbre.

La situación recuerda a la de la guerra de Ucrania en 2022, cuando la volatilidad del mercado obligó a numerosas empresas a replantearse sus planes de salida a Bolsa. DIGI, al igual que otras operadoras, ha optado por la cautela, priorizando la estabilidad financiera sobre la velocidad de expansión.

Ahora, la compañía se centra en consolidar su posición en el mercado español, con el objetivo de alcanzar a Vodafone en tercera posición en número de clientes. Pero la guerra, como tantos otros factores, ha demostrado que incluso los planes más ambiciosos pueden verse afectados por la imprevisibilidad del mundo real.

El futuro de DIGI en Bolsa sigue siendo incierto, pero una cosa es segura: la empresa no se apresurará a tomar una decisión que ponga en riesgo su solidez financiera. En un mercado tan volátil, la paciencia, a veces, es la mejor estrategia.