Crisis de chips: sony y la industria tecnológica se paralizan
La industria tecnológica se encuentra en una encrucijada. La escasez de componentes, que comenzó hace años, se agrava. Los precios se disparan y las grandes empresas se ven obligadas a tomar medidas drásticas. La situación, particularmente crítica en Japón, podría tener consecuencias de largo alcance.

Sony suspende pedidos de tarjetas de memoria: un golpe al sector
La compañía japonesa ha anunciado la suspensión indefinida de la recepción de pedidos de tarjetas de memoria CFexpress Tipo A, Tipo B y SD a partir del 27 de marzo de 2026. Esta medida afecta a distribuidores autorizados y a clientes a través de la Sony Store, revelando la magnitud de la crisis de semiconductores.
El aumento del precio de la PlayStation 5 en 100 euros es solo la punta del iceberg. Sony ha comenzado a cancelar pedidos en Japón, alegando la falta de tarjetas SD para satisfacer la demanda. La división japonesa de la compañía confirmó la suspensión de ventas de tarjetas de almacenamiento, citando la escasez global de chips. Esta situación se ve exacerbada por factores externos como la guerra en Oriente Medio, que impacta en el coste del transporte y la disponibilidad de helio, un componente esencial en la fabricación de chips.
Nintendo también ha dado un paso atrás en el formato físico, aumentando el precio de sus juegos en cartucho. La medida, sin fecha límite, refleja la dificultad de obtener componentes y la reconfiguración del mercado.
La situación no solo afecta a Sony. Los centros de datos, vitales para alimentar la inteligencia artificial, han experimentado un aumento significativo en el precio de las tarjetas RAM. El almacenamiento NAND y los SSD tampoco se libran, y hasta las baterías se ven afectadas. La cifra habla por sí sola: el precio de los componentes ha aumentado considerablemente, impactando en el coste final de los productos.
La Sony Store de España ofrece una selección limitada de almacenamiento, con modelos de 64 GB asequibles y opciones de 128 GB, 256 GB y 512 GB que superan los 300 euros. Esta escasez no parece una solución a corto plazo, sino una tendencia que podría prolongarse durante meses, quizás años.
El comunicado de Sony Japón no ofrece optimismo. La compañía estudiará la reanudación de los pedidos en función de la situación del suministro y la comunicará a través de su página web.
La industria tecnológica se enfrenta a un futuro incierto. La escasez de chips, combinada con la inestabilidad geopolítica y los problemas de suministro, podría alterar el rumbo de la innovación y la producción.
La crisis de chips no es solo un problema técnico, sino un síntoma de una fragilidad sistémica. Y la realidad es que la cadena de suministro global, tal como la conocemos, está en riesgo.
