Cpu y placas base en crisis: el hardware se queda sin suministro

La escasez de componentes, especialmente memorias RAM y SSD, ha escalado a niveles preocupantes. Ahora, el sector tecnológico se enfrenta a una nueva amenaza: la falta de unidades de procesamiento central (CPU) y placas base, según avanza MindFactory, una importante cadena de retail alemana.

El efecto en cadena: un ordenador completo se vuelve un sueño

El problema, que durante meses ha afectado al suministro de memorias DDR5 y almacenamientos SSD, se extiende ahora a los componentes más fundamentales de un ordenador. MindFactory ha registrado una caída drástica en sus ventas de placas base – un 97,5% menos de unidades vendidas en enero de 2026 en comparación con el mismo periodo del año pasado – y procesadores, un descenso del 130%. Esta situación, hasta ahora contenida en la cadena de suministro de la memoria y el almacenamiento, se ha convertido en una verdadera crisis para la construcción de ordenadores por piezas.

La realidad es que la mayoría de los usuarios, ante la imposibilidad de adquirir componentes individuales, se inclinan por la opción de ensamblar un ordenador completo, lo que agrava aún más la escasez. El impacto no es solo en las ventas de MindFactory; se percibe en todo el sector, con otros retailers reportando cifras igualmente alarmantes. La demanda se mantiene alta, pero la oferta se reduce a niveles históricos.

Alertas de asia: retrasos y subidas de precios en las cpus

Alertas de asia: retrasos y subidas de precios en las cpus

La situación se complica aún más con alertas provenientes de Asia sobre retrasos en los pedidos de CPUs y un aumento de precio de entre el 10 y el 15%. Esto implica que el cuello de botella no reside únicamente en la producción de los componentes, sino también en la logística y la capacidad de las fábricas para satisfacer la demanda. La cadena de suministro se ha convertido en un campo de batalla, y los consumidores se ven afectados directamente.

A pesar de que, en este momento, el stock de CPU y placas base sigue siendo relativamente estable, la creciente incertidumbre sobre futuros retrasos y subidas de precios genera una profunda desconfianza entre los potenciales compradores. La estrategia de adquirir solo una parte de los componentes se ha desvanecido, dejando a los usuarios atrapados en una espiral de precios elevados y disponibilidad limitada. El mercado, en definitiva, se encuentra en una situación de gran fragilidad, y las consecuencias podrían ser mucho más amplias de lo que inicialmente se previó.

Con estas cifras, la construcción de ordenadores personalizados se ha transformado en un lujo que pocos se pueden permitir. Y la pregunta que queda en el aire no es si la escasez persistirá, sino cómo impactará en el panorama general de la innovación tecnológica.