Comprar un coche eléctrico de segunda mano: el número que cambiará tu decisión
Si estás considerando dar el salto a un coche eléctrico de segunda mano, olvídate de los kilómetros totales. Existe un único número que determina si tu inversión será un acierto o un quebradero de cabeza: 90.000 kilómetros. Un reciente estudio, realizado por TÜV Nord en colaboración con Carly, ha destapado una verdad incómoda para la industria del motor: la degradación de las baterías de los eléctricos no es gradual, sino que se dispara después de esa barrera.
El mito de la degradación lenta se desmorona
Durante años, nos han vendido la idea de que las baterías de los coches eléctricos se degradan de forma suave y predecible. Los datos oficiales, hasta ahora, apuntaban a una pérdida de capacidad limitada en los primeros 100.000 kilómetros. Pero este estudio, analizando más de 50.000 vehículos entre 2016 y 2026, revela que la realidad es muy diferente. A partir de los 90.000 kilómetros, el ritmo de deterioro se multiplica por más de tres. La autonomía, que hasta entonces se mantenía relativamente estable, empieza a mermar de forma notable.
TÜV Nord, la organización alemana de inspección de referencia en Europa, no es precisamente una fuente de información poco fiable. Su reputación de rigor está a la par con la de una ITV con décadas de experiencia científica. El estudio, junto con Carly, una empresa especializada en diagnóstico de vehículos, ha puesto de manifiesto una realidad que muchos compradores de segunda mano ignoran: el Estado de Salud (SoH) de la batería es el verdadero indicador de su valor.

¿Qué significa el soh y por qué es importante?
El SoH, o State of Health, es un porcentaje que refleja el estado de salud de la batería. Un SoH de 100 significa que la batería está como nueva. Por encima de 90, se considera un estado muy bueno, y entre 85 y 90, el desgaste es moderado pero tolerable. Pero por debajo de 85, la autonomía real y el comportamiento de carga comienzan a verse afectados, lo que impacta directamente en el precio de reventa.
Lo sorprendente es que el 96% de los vehículos analizados tienen un SoH superior al 85, lo que demuestra que, en general, las baterías de los coches eléctricos duran más de lo que se cree. Sin embargo, la clave está en prestar atención a ese número, especialmente si estás considerando un coche con más de 90.000 kilómetros.

No todos los fabricantes son iguales
El estudio también revela que algunas marcas se desenvuelven mejor que otras en lo que respecta a la durabilidad de sus baterías. Hyundai, Kia y Mercedes-Benz lideran el ranking, con SoH por encima de 90 incluso en modelos más antiguos. Volkswagen, Renault y Citroën, por su parte, presentan valores más bajos, con diferencias que pueden llegar a ser de 10 puntos. Pero la buena noticia es que, en los modelos más recientes, estas diferencias se han reducido considerablemente, demostrando que la Tecnología ha avanzado a pasos agigantados.
Un coche con 110.000 km y un SoH de 92 es una excelente opción. Pero un coche con 95.000 km y un SoH de 82 podría darte más de un disgusto. El kilometraje ya no es suficiente como único indicador; el estado de salud de la batería es el dato que realmente define el valor de un coche eléctrico de segunda mano. La próxima vez que vayas a comprar uno, exige ese número. Te ahorrará muchos dolores de cabeza.
Y no te fíes de las promesas vacías. La industria ha tardado en reconocer este problema, pero ahora es el momento de exigir transparencia y exigir información real. La autonomía que te prometieron al comprarlo nuevo podría ser una ilusión si no revisas ese SoH.