Cómo un amigo y un huevo duro llevaron a su empresa a generar 8 millones anuales

En 2015, Scott Houdashell estaba en casa de su amigo Curtis McGill, tiñendo huevos de Pascua con los hijos de este. De repente, se dio cuenta de que los niños estaban aburridos viendo cómo los huevos duros cambiaban de color lentamente. Esa observación fue la semilla de una idea que cambiaría sus vidas.

Un juguete para decorar huevos

Un juguete para decorar huevos

Houdashell le pidió a McGill que le prestara un taladro, una barra de pegamento caliente y algunos marcadores. Con esos artículos, creó un sistema para girar el huevo, permitiendo que los niños lo decoraran. Los hijos de McGill, a quienes consideraba sobrinos, se quedaron hipnotizados. No podían esperar a ser su turno.

De regreso a su casa esa noche, Houdashell tuvo la sensación de que esa idea era su