Códigos qr reemplazan al código de barras: ¿adiós a la era de la etiqueta?

El omnipresente código de barras, pilar del comercio moderno, enfrenta un desafío. Supermercados exploran códigos QR avanzados que prometen una revolución en la información del producto.

Códigos qr: más que un simple escaneo

Códigos qr: más que un simple escaneo

Durante décadas, el código de barras ha sido sinónimo de eficiencia en el punto de venta. Pero su capacidad para almacenar información ha demostrado ser limitada. El artículo de The Telegraph revela que cadenas como Tesco y Super Mario están probando códigos QR 2D, basados en el estándar GS1, para superar estas limitaciones.

La diferencia clave reside en la cantidad de datos que pueden albergar. Mientras que el código de barras solo identifica un producto a través de un número, los códigos QR pueden incluir información detallada como fecha de caducidad, origen, alérgenos e incluso enlaces a información adicional accesible desde el móvil. Camilla Young, de GS1 UK, califica esta Tecnología como una “evolución natural” del sistema actual.

El impacto se siente tanto en la gestión interna de los supermercados como en la experiencia del cliente. La capacidad de rastrear el ciclo de vida de los productos permite optimizar descuentos en artículos próximos a caducar y reducir el desperdicio alimentario, un problema crítico para el sector. Para el consumidor, el código QR transforma la etiqueta en una fuente de información accesible al instante.

¿Qué implica esto para el futuro? La transición hacia los códigos QR es parte de una estrategia global de GS1 para estandarizar el uso de códigos 2D. La meta es que, para 2027, la mayoría de los supermercados a nivel mundial puedan leer estos códigos de forma generalizada. La implementación no es simplemente un cambio de etiqueta, sino una redefinición del rol del etiquetado en la relación entre producto, tienda y consumidor.

La cifra habla por sí sola: se estima que el desperdicio alimentario cuesta miles de millones de euros al año. Los códigos QR, al facilitar una gestión más precisa y una información más completa, podrían ser una herramienta clave para mitigar este problema.

Más allá de la comodidad para el consumidor, este cambio representa una oportunidad para una mayor transparencia y responsabilidad en la cadena de suministro. Los códigos QR abren la puerta a un ecosistema comercial más conectado y eficiente. El futuro del comercio ya no está en el código de barras, sino en la información que este puede contener.