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Canonical apuesta fuerte por rust: ¿el fin de la era c en linux?

La apuesta es contundente: Canonical, la empresa detrás de Ubuntu, se ha unido a la Rust Foundation como miembro Oro. Un movimiento que no solo valida el creciente protagonismo de Rust en el ecosistema Linux, sino que también podría redefinir la seguridad y estabilidad de los sistemas operativos modernos.

El lenguaje que desafía a c

Durante años, C ha sido el rey indiscutible del desarrollo de sistemas operativos. Pero Rust, con su enfoque en la seguridad de la memoria y la prevención de errores, ha ido ganando terreno, incluso integrándose en el kernel de Linux. La decisión de Canonical de invertir en Rust no es casualidad; es una declaración de intenciones.

Rebecca Rumbul, directora ejecutiva de la Rust Foundation, lo celebra como una señal del papel cada vez más importante de Rust en sistemas a gran escala. Pero hay un detalle que merece la atención: la seguridad. Rust está diseñado para prevenir errores que en C podrían ser catastróficos, abriendo la puerta a sistemas operativos más robustos y, sobre todo, más seguros.

Jon Seager, vicepresidente de ingeniería de Canonical, lo pone claro: “Como editores de Ubuntu, entendemos el papel crítico que desempeña el software de los sistemas en la infraestructura moderna, y vemos a Rust como una de las herramientas más importantes para construirlo de manera segura y confiable”. En el caso específico de Ubuntu, Rust se integrará en los repositorios de la distribución, reforzando la seguridad de sus componentes centrales.

Un escalón por encima: la estrategia de canonical

Un escalón por encima: la estrategia de canonical

Canonical no solo se une a la Rust Foundation; lo hace en solitario en la categoría Oro, un escalón por encima de nombres como Mozilla y 1Password, y por debajo de gigantes como Meta, Google y Amazon Web Services. Esta posición estratégica refleja la ambición de Canonical de liderar la transición hacia un desarrollo de sistemas más seguro y confiable.

La preocupación por la seguridad del registro de paquetes de Rust, crates.io, es otro factor clave en la decisión de Canonical. Minimizar las dependencias desconocidas, especialmente en entornos regulados, es una prioridad. La cifra habla por sí sola: la seguridad ya no es una opción, sino una necesidad.

El auge de Rust entre los desarrolladores es innegable. El lenguaje ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, y se espera que continúe ganando popularidad. La apuesta de Canonical no solo beneficia a la comunidad de desarrolladores, sino que también consolida a Ubuntu como una plataforma de vanguardia en el mundo del código abierto.

En definitiva, la alianza entre Canonical y la Rust Foundation marca un punto de inflexión en la historia del desarrollo de sistemas operativos. La era de C podría estar llegando a su fin, y Rust se perfila como su digno sucesor.