Brasil, el reto para desafiar el dominio de china en tierras raras
La decisión de Estados Unidos de imponer aranceles a las importaciones de China en 2019 no solo generó tensiones comerciales, sino que también puso de relieve la debilidad en las cadenas de suministro occidentales en cuanto a tierras raras. En ese contexto, China aprovechó para vengarse y cortó suministros a Estados Unidos y Europa, dejando a nadie a salvo. Ahora, las empresas y los gobiernos buscan fuentes alternativas y diversificar el suministro, lo que representa una oportunidad para Brasil.

Brasil, potencial líder en tierras raras
Con alrededor del 21% de las reservas mundiales de tierras raras, Brasil es el segundo país más grande en este sentido, solo detrás de China. El país latinoamericano cuenta con aproximadamente 21 millones de toneladas métricas de reservas, principalmente en depósitos de arcilla iónica, lo que facilita su extracción a un costo más bajo. Sin embargo, la producción brasilera es aún modesta, situándose en el noveno lugar mundial con apenas 2.000 toneladas anuales, un 0,5% de la producción global en 2020.
La producción minera de Brasil es un reto, ya que no puede utilizar los derechos mineros y la producción futura como garantía para obtener créditos internos. Además, el país carece de políticas coherentes que conecten la extracción inicial con el procesamiento intermedio y la fabricación final. Para superar este desafío, el presidente Lula da Silva busca construir una cadena de suministro completa en Brasil.
Una oportunidad para cambiar la balanzaCon su gran reserva de tierras raras, Brasil tiene la oportunidad de diversificar el suministro global y reducir la dependencia de China. Además, la producción de estos minerales críticos es esencial para una amplia gama de tecnologías, incluyendo teléfonos inteligentes, vehículos eléctricos y drones militares. Si Brasil puede superar los desafíos de financiación y política, podría comenzar a aumentar su participación en la producción mundial y desafiar el dominio de China.