Instagram se prepara para cobrar: llega plus, la suscripción secreta
La red social que revolucionó la fotografía móvil, y que prometía ser siempre gratuita, podría estar a punto de cambiar su filosofía. Instagram está probando, en silencio, una suscripción de pago llamada Instagram Plus, un movimiento que podría redefinir cómo interactuamos con la plataforma y, sobre todo, cómo se monetiza el contenido efímero de las Stories.
¿Qué ofrece instagram plus y por qué solo en algunos países?
La prueba, confirmada por TechCrunch, se está llevando a cabo en México, Filipinas y Japón, dejando a los usuarios españoles a la espera. El precio, modesto, rondaría entre 1 y 2 euros al mes, un coste que, según la compañía, desbloquearía funciones exclusivas centradas, principalmente, en las Stories. La posibilidad de ver las Stories de otros usuarios sin que estos sean notificados es, quizás, la característica más llamativa, abriendo un abismo de privacidad que preocupa a más de uno.
Pero la cosa no termina ahí. Los suscriptores de Plus podrían identificar a aquellos usuarios que han visto sus Stories más de una vez, una información que hasta ahora era imposible de obtener. Además, la segmentación de la audiencia se amplía: se pueden crear listas de difusión ilimitadas para afinar quién ve cada Story, y la duración de las mismas se puede extender hasta 48 horas, con la opción de incrementarla una vez por semana. La búsqueda de visualizaciones, antes una tarea tediosa, se convierte en una función intuitiva, permitiendo localizar si una cuenta específica ha visto una determinada Story.
La compañía ha añadido, para colmo, “superlikes” animados a las Stories, una mecánica que recuerda a las aplicaciones de citas como Tinder. Este guiño a la gamificación del contenido podría ser un intento de cautivar a una audiencia más joven, pero también levanta sospechas sobre la dirección que está tomando Instagram: ¿se está convirtiendo en una herramienta de búsqueda de conexiones más que en una plataforma para compartir momentos?

Meta extiende la mano: ¿es la primera incursión en el pago directo?
No es la primera vez que Instagram introduce funciones de pago. La verificación azul y otras herramientas para creadores ya tienen un precio. Sin embargo, esta es la primera vez que una suscripción se dirige directamente al usuario final, no a los creadores de contenido. Esta decisión, lejos de ser aislada, forma parte de una estrategia generalizada de Meta, la empresa de Mark Zuckerberg, para rentabilizar sus aplicaciones más populares, incluyendo WhatsApp y Facebook. La presión por generar ingresos es evidente, pero ¿estará dispuesta la comunidad de Instagram a pagar por algo que hasta ahora ha sido gratuito?
La incógnita permanece, pero la prueba de Instagram Plus deja claro que el panorama de las Redes Sociales está cambiando, y que la gratuidad, tal como la conocíamos, podría ser cosa del pasado. La cifra que realmente preocupa: el desinterés del usuario. Si la prueba fracasa, Meta tendrá que replantearse su estrategia, porque la lealtad de la audiencia no tiene precio.