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Instagram plus: meta te pedirá pagar por la foto que nadie ve

Meta está probando Instagram Plus, una suscripción premium que, por apenas unos dólares, desbloqueará funciones que, hasta ahora, solo estaban en la imaginación de los usuarios más empedernidos. Pero, ¿realmente vale la pena pagar por algo que antes era gratis?

El espía silencioso: ver stories sin que lo sepan

El espía silencioso: ver stories sin que lo sepan

La estrella del nuevo servicio es, sin duda, la posibilidad de visualizar Stories sin que el creador reciba la notificación. Imaginen la utilidad para aquellos momentos en los que te sientes tentado a espiar a un ex, o simplemente para evitar la incomodidad de que alguien sepa que has visto su efímera publicación. A cambio de una pequeña cuota mensual, la discreción se convierte en un lujo.

Pero la oferta no se queda ahí. Instagram Plus permitirá, además, conocer el número exacto de personas que han revisto una Story (¿cuántos stalkers tiene tu contenido?), extender la duración de las publicaciones en Stories por 24 horas adicionales, y dar un “Superlike” que, sin duda, llamará la atención del destinatario. Incluso, se podrá destacar una Story semanalmente, amplificando su visibilidad.

Lo que quizás sea más atractivo para los creadores de contenido es la opción de crear listas de audiencia ilimitadas para Stories, superando las limitaciones del actual sistema de “Cercanos”. Y, por si fuera poco, se podrá buscar entre las personas que ya han visto tus Stories, una herramienta que, para bien o para mal, ofrece un control sin precedentes sobre tu audiencia.

La estrategia de Meta no es nueva. Snapchat y X (antes Twitter) ya ofrecen suscripciones similares, con resultados dispares. Snapchat+ ha logrado captar a más de 25 millones de suscriptores, demostrando que existe un mercado para estas funcionalidades exclusivas. Pero en Instagram, la batalla es más complicada, inundado como está de contenido y con una competencia feroz por la atención del usuario.

El precio, por ahora, es ridículamente bajo: alrededor de un dólar en Filipinas, y poco más de dos en Japón y México. Un precio que, en teoría, debería ser accesible para la mayoría de los usuarios. Pero la pregunta que flota en el aire es si la gente está dispuesta a pagar por una red social, especialmente cuando ya estamos saturados de anuncios y contenido patrocinado.

La prueba, como suele ocurrir en la industria tecnológica, está en el terreno. Veremos si Instagram Plus logra convencer a los usuarios de que vale la pena desembolsar unos pocos dólares al mes por la promesa de una experiencia más personalizada y, quizás, un poco más voyeurista.