Samsung al fin da luz verde a la medición de presión arterial en galaxy watch para ee. uu.
Seis años de espera han llegado a su fin. Samsung ha desbloqueado, por fin, la función de medición de presión arterial en sus Galaxy Watch para usuarios en Estados Unidos, una característica que ya disfrutaban en más de 70 países, incluyendo Canadá, su vecino del norte. La demora, inexplicablemente larga, ha generado frustración entre los consumidores y ha puesto en tela de juicio la transparencia de la compañía.

Un alivio para la salud cardiovascular, con asteriscos
La noticia llega a través de una actualización en la aplicación Samsung Health Monitor, disponible para los Galaxy Watch 4 y modelos posteriores con Watch OS 4.0 o superior, siempre y cuando estén emparejados con un teléfono Samsung Galaxy con Android 12 o superior. Para calibrar el dispositivo, se necesita un brazalete para la presión arterial (que se vende por separado) cada 28 días, un requisito que, aunque molesto, se justifica si se busca un control preciso y constante de la salud cardiovascular.
La medición, que incluye presión sistólica y diastólica, así como la frecuencia cardíaca, no pretende sustituir un diagnóstico médico, sino ofrecer datos valiosos entre visitas al médico. Y la promesa de Samsung no se detiene ahí: la compañía ha anunciado que, a finales de este año, planea introducir la monitorización pasiva de la presión arterial, un sistema que rastrearía las tendencias a lo largo del tiempo sin necesidad de mediciones manuales, una mejora sustancial que podría revolucionar la forma en que se gestiona la hipertensión.
Pero hay un detalle que ensombrece este avance: la falta de comunicación. Mientras otros mercados disfrutaban de esta funcionalidad, los usuarios estadounidenses se enfrentaban a un silencio frustrante por parte de Samsung. Las foros de la comunidad se llenaron de quejas y preguntas sin respuesta, alimentando la desconfianza y la sensación de abandono.
La competencia, Apple, se adelantó. Su Apple Watch cuenta con una función de detección de hipertensión aprobada por la FDA que, aunque diferente (basada en el análisis de patrones de vasos sanguíneos en lugar de mediciones directas), ofrece una alerta temprana de posibles problemas. La diferencia fundamental es que el sistema de Samsung proporciona lecturas reales, lo que lo hace más útil para quienes buscan un seguimiento activo y preciso de su presión arterial.
La demora en EE. UU. ha sido objeto de especulación. ¿Fue la FDA la que ralentizó el proceso? ¿O Samsung no presionó lo suficiente? La respuesta, por ahora, permanece en la niebla. Lo cierto es que, tras años de espera, los usuarios de Galaxy Watch finalmente pueden disfrutar de una herramienta valiosa para el cuidado de su salud. Y la cifra habla por sí sola: casi 120 millones de adultos en EE. UU. sufren de presión arterial alta, un dato que subraya la importancia de esta nueva funcionalidad.