Tribunal supremo: igual trabajo, igual retribución – un giro radical en la carrera de los funcionarios

El Supremo da un vuelco a la promoción de los funcionarios, exigiendo que el desempeño real, no la mera clasificación, determine su progresión profesional. Un fallo histórico que podría cambiar la vida de miles de empleados públicos en España.

El principio de igualdad se extiende más allá del sueldo

La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que obliga a la Administración a reconocer el derecho a la consolidación de grado personal de una inspectora de Trabajo, pese a que su puesto en la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) era de categoría inferior. La decisión, sentada en la sentencia 1442/2025, es un claro mensaje: la realidad del trabajo desempeñado prevalece sobre la clasificación formal.

Hasta ahora, la Administración se limitaba a compensar las diferencias salariales cuando se demostraba que un funcionario había realizado tareas de mayor nivel. Pero el Supremo va más allá, argumentando que ese desempeño debe reflejarse en la carrera profesional del empleado público, no solo en su bolsillo.

Más allá de las diferencias salariales: la trayectoria profesional

Más allá de las diferencias salariales: la trayectoria profesional

La resolución subraya que no basta con reconocer las diferencias retributivas cuando se ha acreditado que un funcionario ha desempeñado funciones de nivel superior. Debe, además, impactar en la consolidación del grado personal, un elemento clave para ascender en la Administración. El tribunal considera que la condición de nuevo ingreso no puede justificar un trato diferente si las funciones son las mismas.

En concreto, el caso analizado involucra a una inspectora del Cuerpo Superior de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social, destinada inicialmente a un puesto con una clasificación inferior en la RPT. Sin embargo, demostró haber realizado las mismas funciones que inspectores de nivel superior, y el Supremo le dio la razón. La Administración deberá pagar las mismas retribuciones que los inspectores de nivel superior, incluyendo complementos, desde septiembre de 2019, además de los intereses correspondientes.

Una doctrina consolidada

Una doctrina consolidada

Esta sentencia refuerza una doctrina ya establecida por el Tribunal Supremo en anteriores resoluciones, donde se indicaba que, en casos de “identidad sustancial entre las funciones y responsabilidades desempeñadas en puestos de distinto nivel”, la Administración debe pagar las retribuciones correspondientes al nivel realmente ejercido. La novedad ahora es que esa igualdad se extiende a la carrera administrativa.

El sindicato celebra la decisión

El sindicato celebra la decisión

El Sindicato de Inspectores de Trabajo y Seguridad Social destaca que este fallo corrige una situación injusta que afecta a muchos inspectores, especialmente en sus inicios de carrera. Durante años, han asumido las mismas responsabilidades que compañeros con puestos superiores, pero sin que ello se reflejara ni en su salario ni en su progresión profesional.

La resolución del Supremo supone un reconocimiento a la labor de estos funcionarios y un impulso para la igualdad de oportunidades dentro de la Administración. La sentencia, concluye el sindicato, es un mensaje claro: la Administración debe valorar y recompensar el esfuerzo y la dedicación de sus empleados, independientemente de su clasificación inicial.