Reforma laboral: ¿exámenes médicos obligatorios al contratar? lo que cambia
El Ministerio de Yolanda Díaz ha puesto en marcha una ambiciosa reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, un borrador que, en la práctica, podría significar una revisión profunda de cómo las empresas abordan la salud de sus empleados, desde el primer día. Se acabó, al parecer, la pasividad ante los problemas; la nueva norma busca una prevención activa y temprana, aunque no exenta de controversia.

Salud mental y exámenes médicos: el núcleo del debate
La propuesta, que ya ha pasado a audiencia pública tras un acuerdo con CCOO y UGT (dejando de lado a la patronal), introduce la obligación de realizar exámenes médicos al inicio de la relación laboral. No se trata solo de un chequeo rutinario; la empresa deberá garantizar la vigilancia de la salud física y mental del trabajador, tanto al incorporarse como periódicamente, incluso tras ausencias prolongadas. El objetivo es claro: prevenir daños antes de que se cronifiquen, y facilitar la reinserción laboral tras bajas de larga duración.
Pero hay un detalle crucial: este reconocimiento médico no será obligatorio sin consentimiento en todos los casos. Solo se exigirá cuando sea imprescindible para evaluar los efectos del trabajo o para verificar que el estado de salud del empleado pueda representar un peligro justificado. Un matiz que reduce el alcance de la medida, pero que no resta importancia a su espíritu.
Lo que nadie cuenta es el impacto en el trabajador con problemas de salud. El nuevo texto contempla la posibilidad del