La aeat cierra el cerco a los cripto: renta 2026 y un control fiscal sin precedentes
La Agencia Tributaria ha elevado la apuesta en la lucha contra la evasión fiscal digital. El Plan Anual de Control Tributario y Aduanero 2026, que arranca este abril, señala a los activos digitales y el sector inmobiliario como los principales focos de atención, marcando un giro radical en la forma de abordar la declaración de la Renta 2025.
Un cambio de paradigma: la aeat deja de esperar, empieza a rastrear
El escenario legal para los contribuyentes con inversiones en criptomonedas cambia drásticamente este año. La AEAT ya no se limita a esperar a que el ciudadano declare voluntariamente sus activos, sino que cuenta con herramientas de identificación activa. Gracias a la IA, la administración podrá cruzar los datos del Modelo 721 con los movimientos de tarjetas bancarias vinculados a exchanges como Binance, Coinbase o Kraken, eliminando la posibilidad del 'olvido' como estrategia para evitar sanciones que pueden superar el 50% de la cantidad dejada de ingresar. ¡Esto es una auténtica revolución!
La movilidad transfronteriza y el uso de exchanges radicados en terceros países para eludir al fisco son ahora las principales preocupaciones. La AEAT ha activado herramientas de rastreo para monitorizar transferencias entre monederos personales, algo que antes resultaba casi invisible. El cerco se extiende también a los ingresos generados en plataformas de compraventa de bienes y servicios, lo que implica un control mucho más exhaustivo de las operaciones.

Renta 2026: más allá de la declaración, un control proactivo
La nueva obligación de informar sobre saldos en el extranjero, a partir del Modelo 721, permite a la Administración detectar indicios de rentas no declaradas con una precisión inédita. Desde la AEAT han dejado claro que ya no 'supone' que alguien tiene criptomonedas, sino que si opera con exchanges como los mencionados, ya tiene sus datos de saldo y titularidad. Las sanciones por incumplimiento son elevadísimas: hasta 5.000 euros por dato omitido, con un mínimo de 10.000 euros. Un castigo severo que obliga a la transparencia total.

Desglose de obligaciones: el irpf se complica
Uno de los errores más comunes es creer que solo hay que declarar cuando se pasa a euros. Esto es erróneo. Las criptomonedas tributan cuando se produce una ganancia patrimonial, incluyendo la venta por euros, el intercambio entre criptomonedas o su uso para comprar bienes o servicios. Todas estas operaciones deben declararse en el IRPF, aunque no haya salida a euros. Si se mantienen criptomonedas depositadas en plataformas para generar intereses, esos beneficios se consideran rendimientos del capital mobiliario y deben declararse en el momento en que los intereses se abonan, independientemente de si se retiran o reinvierten.