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Ia en españa: funcas advierte de hasta 2,3 millones de empleos en riesgo

La Inteligencia Artificial ya no es una promesa lejana; para muchos trabajadores españoles, se cierne como una amenaza real. Un nuevo estudio de Funcas, el prestigioso think tank, dibuja un escenario preocupante: entre 1,7 y 2,3 millones de puestos de trabajo podrían verse afectados en la próxima década, especialmente aquellos ligados a tareas administrativas y roles técnicos de nivel medio y superior. La pregunta ya no es si la IA transformará el mercado laboral, sino a qué velocidad y con qué consecuencias.

La aceleración imparable de la adopción empresarial

La aceleración imparable de la adopción empresarial

La cifra, impactante, se apoya en un dato clave: la adopción de la IA por parte de las empresas españolas se está disparando. En el primer trimestre de 2025, el 21,1% de las empresas ya utilizaban esta tecnología, frente al 12,4% de 2023. Un aumento de casi nueve puntos porcentuales en tan solo dos años que, según Funcas, indica que el cambio es irreversible y sus efectos se sentirán pronto.

El estudio, liderado por Francisco Rodríguez, director de Estudios Financieros de Funcas, analiza tres fuentes de información para llegar a sus conclusiones. La realidad es que, si bien la automatización podría destruir empleos, también abre nuevas oportunidades. La complementariedad, es decir, la IA potenciando la productividad de los trabajadores sin reemplazarles, podría afectar a entre 2,8 y 3,5 millones de personas. Además, se estima la creación de 1,61 millones de nuevos puestos de trabajo entre 2023 y 2033, aunque acceder a ellos requerirá una mayor cualificación.

Pero hay un detalle crucial: la incertidumbre. El informe reconoce que el rango de estimaciones (de 700.000 a más de 3,5 millones de empleos destruidos) refleja la dificultad de predecir con exactitud la velocidad de adopción tecnológica y cómo las empresas reestructurarán sus operaciones. España, a pesar de tener una exposición media-alta a la IA en comparación con otros países de la OCDE, presenta un riesgo de automatización relativamente bajo, gracias a la importancia de las tareas interpersonales y físicas en su estructura laboral.

No obstante, la destrucción estimada no implica una desaparición total de puestos de trabajo, sino una reasignación de tareas. Lo más probable es una combinación de reducción de plantillas, menor contratación y una reorganización de las funciones dentro de los puestos existentes. Los sectores intensivos en información, como el TIC (58,7%), los servicios (25,7%), la industria (17,5%) y la construcción (11,4%), son los que lideran la adopción de la IA.

El 'machine learning' ha demostrado ser la tecnología con mayor impacto en la productividad, mientras que otras como el reconocimiento de voz e imagen no han mostrado resultados significativos. En un contexto paradójico, España se enfrenta a este desafío con su mercado laboral en máximos históricos, con 22,5 millones de personas empleadas y una tasa de paro por debajo del 10%, la cifra más baja desde 2008. La fortaleza actual ofrece una ventana de oportunidad para anticipar la transición y diseñar políticas activas de empleo.

Funcas aboga por programas de 'reskilling' intensivo enfocados en los trabajadores más vulnerables, combinados con incentivos para la contratación en los nuevos roles vinculados a la IA. La adaptación será clave. La tecnología está aquí para quedarse, y el futuro del trabajo dependerá de nuestra capacidad para reinventarnos.