El 'efecto gps' que vuelve a nuestros cerebros más perezosos
La dependencia de los dispositivos móviles para orientación ha llevado a una disminución de las habilidades espaciales y de memoria en la población. Esto es lo que sostienen los expertos detrás del fenómeno conocido como 'efecto GPS'.

La externalización de la memoria
En tiempos pasados, para saber dónde se encontraba algo, las personas desarrollaban su capacidad de memoria, recordando detalles del entorno para orientarse. Sin embargo, el uso intensivo de herramientas como Google Maps, Apple Maps y Waze ha llevado a 'externalizar' esta función, pasando el cerebro a depender más de la tecnología que de sí mismo.
Según los neurocientíficos, el hipocampo, una región cerebral clave para la orientación espacial y la memoria de lugares, se activa especialmente cuando se navega activamente por un entorno. Pero si esta práctica se sustituye por el uso del GPS, estas habilidades cognitivas pueden atrofiarse.
Esto puede derivar en problemas como mayor dificultad para familiarizarse con el entorno, complicaciones para recordar sin ayuda de un teléfono móvil o incluso una dependencia cada vez mayor de las aplicaciones de navegación.
En definitiva, la sobreutilización de la tecnología puede estar perdiendo a los seres humanos su capacidad para orientarse y recordar, lo que representa un impacto negativo en la forma en que pensamos y nos relacionamos con nuestro entorno.
